viernes, 3 de julio de 2015

CINE RIALTO: el favorito de Lupe Vélez en Nueva York

 
 El Gaucho, película muda en la que Lupe Vélez tuvo su primer rol protagónico, se exhibió en Nueva York en noviembre de 1927 en el cine Liberty. Cuando se estrenó su siguiente trabajo, Bésame (Stand and Deliver), en febrero de 1928, El Gaucho aún permanecía en cartelera sólo que para entonces ya había pasado al cine Rivoli.
 
Durante la temporada de Canción de amor (Lady of the Pavements, 1929), tuvieron lugar intervenciones en vivo de la propia Lupe Vélez,como lo consignaba en The New York Times el crítico Mordaunt Hall:"Cuatro veces al día la señorita Vélez se presenta en el escenario antes de la película. La fascinante, vivaracha e ingeniosa muchacha no parecía consternada en lo absoluto, como lo estaban los miles de espectadores ayer por la tarde".

En las páginas del Columbia Daily Spectator, se escribió que "Los aficionados al cine de Nueva York están seguros, por ejemplo, de disfrutar las payasadas de la Senorita (sic) Velez mucho más que, por decir, Jetta Goudal, o Gloria Swanson, o incluso Dolores del Río. Resulta desafortunado para Jetta Goudal que su personalidad tan peculiar sea fácilmente caricaturizada. Marion Davies se enredó en ese mismo divertimento en Su amante de cartón (The Carboard Lover) y ahora Lupe lo está haciendo en el escenario del Rialto, pero mucho mejor, posiblemente porque lo hace con una gran confianza." Tal y como lo señala esta crónica, Canción de amor se estrenó en el cine Rialto y a partir de entonces esta sala iba a acaparar varios de los estrenos y sus mayores éxitos en la urbe conocida como "la gran manzana".
 
Este cine era denominado con fines publicitarios "El templo de las películas" (Temple of the Motion Picture). En su pantalla se proyectaron diversas películas protagonizadas por Lupe Vélez, además de la ya citada Canción de amor, como sería el caso de Fiesta en Hollywood, la censurada Congo y el gran éxito que representó La señorita ciclón (The Girl From Mexico), al registrar localidades agotadas una noche tras otra a lo largo de tres semanas consecutivas a partir de su estreno el 2 de junio de 1939, lo que de manera sorpresiva le daba nuevo aliento a su carrera para entonces en declive.
 
Sin embargo, el pretexto para la presente crónica es que otro 3 de julio, como hoy, sólo que de 1934, es decir, hace ochenta y un años, en el cine Rialto se estrenó Pura dinamita (Strictly Dynamite), en la que Jimmy Durante y Lupe Vélez compartieron los créditos estelares y a la que se promovió bajo el lema "Jim-ee and Lup-ee encienden la temperatura".

Jules Etienne

Las ilustraciones corresponden a un fotograma de Canción de amor (Lady of the Pavements, 1929) en el que aparece Lupe Vélez con William Boyd  y Jetta Goudal, una fotografía de la fachada del cine Rialto y a la promoción del estreno de Pura dinamita (Strictly Dynamite) en 1934.

jueves, 25 de junio de 2015

Collier's: LA MUCHACHA CON UN TALENTO (25 de junio de 1932)


... Así es como piensa Lupe Vélez, actualmente en Nueva York, donde se ha convertido en la mayor atracción en varios kilómetros a la redonda.

Es cierto que cuenta a su favor con una serie de ventajosos atractivos naturales de los que muchas carecemos, pero también es cierto que han existido mujeres mucho más bellas que únicamente salieron del coro al casarse o al morir.

Sus pestañas, tan largas que casi puede sentarse en ellas, y un par de piernas que cobran vida y sentido cuando acompañan a su voz baja y de excitante calidad sus imitaciones (que no son más que animadas caricaturas), provocan una tan atractiva conjunción que de no ser así, difícilmente hubiera llevado tanta gente al teatro. Pero todo esto que el público percibe es difícil de fotografíar o de explicar con palabras. Es algo que ella es y que ofrece. Algo que atrae tanto al ascensorista como al gerente del banco, lo mismo a la chica de sociedad que al ama de casa común y corriente. Si usted alguna vez en su vida ha visto una muchacha sin pretensiones, comportándose tal cual es, gozando e invitando a todo el mundo a la fiesta, esa muchacha es Lupe. Nunca ha actuado en su vida. Y ese es su secreto.


Elizabeth Dickson en La muchacha con un talento, publicada en Collier's, the national weekly magazine, el 25 de junio de 1932.

La ilustración corresponde a la portada de la edición del 25 de junio de 1932 de Collier's.

lunes, 22 de junio de 2015

Lupe Vélez a la conquista de Nueva York en 1932

"Se presentaría en el cine Roxy, para cantar y bailar algunos números musicales de Bajo el Cielo de Cuba."

(Fragmento del capítulo 11: La vida sin Gary)

Como consecuencia de que los ingresos en taquilla seguían disminuyendo, los estudios dispusieron una novedosa estrategia publicitaria, incluyendo entre las obligaciones contractuales de los actores giras con apariciones en vivo para promocionar sus estrenos. Así fue junto con sus inseparables perros, dos chihuahueños llamados Mr. Kelly y Mrs. Murphy, una revitalizada Lupe Vélez se lanzó a la conquista de Nueva York. Se presentaría en el cine Roxy, para cantar y bailar algunos números musicales de Bajo el Cielo de Cuba al término de la proyección. El público, como de costumbre, quedaría deslumbrado por su contagiosa energía con el corolario de un contrato para una serie de funciones en el teatro Palace. Entre los espectadores más entusiastas se contaba un cronista del New York Times, quien afirmaba que además de tempestuosa y atractiva, carecía de ese sentimiento de súbita importancia que atacaba a las estrellas de cine cuando invadían los terrenos del vodevil.* Maní, si te quieres por el pico divertir, cómprame un cucuruchito de maní, alejada de cualquier afectación, hacía todo lo que estaba de su parte para organizar una auténtica fiesta en sus presentaciones, no te acuestes a dormir sin comprarme un cucuruchito de maní. Se había ganado un merecido aplauso tanto por sus bailes y canciones como por sus imitaciones de Gloria Swanson, Dolores del Río y Marlene Dietrich, que el público festejaba con entusiasmo. En cuanto al hecho de que afectaban su popularidad en Hollywood, eso era un asunto que nunca le preocupó. Desde su guarida teatral en Broadway, Florenz Ziegfeld se mantenía al tanto.

La gran novedad que parecía flotar entonces sobre la atmósfera de Manhattan era el Empire State Building, el edificio más alto del mundo que recién se había inaugurado ese primero de mayo. Lupe no iba a privarse de visitarlo, así que una tarde, bajo un avaro sol invernal que no lograba impedir el frío, cubierta por uno de sus ostentosos abrigos de pieles desde los casi cuatrocientos metros de altura en que podía observar la ciudad que parecía habitada por figuras diminutas, se dejó seducir por el  Nueva York de entonces, más amplio, menos ruidoso -antes de que entre el tumulto, las siluetas acabaran extraviando su sombra sobre el pardo asfalto de las calles-, como si la vida fluyera al ritmo del blanco y negro con el que la veía Edward Steichen, quien mejor había capturado la rotunda belleza de Lupe en sus frecuentes estudios fotográficos, el primero de tantos en 1928, hasta lograr en alguno de ellos el hallazgo de un aire misterioso que nimbaba su rostro.

Jules Etienne
 
* La crónica fue publicada en el New York Times el 22 de junio de 1932.

martes, 16 de junio de 2015

EL TORBELLINO FEMENINO (Redhead From Manhattan): Lupe Vélez y Michael Duane aportan la dosis de comedia


Se trata de un entretenimiento aceptable que puede funcionar como apoyo para cualquier programa doble. Para Lupe Vélez es su primer trabajo en mucho tiempo que no tiene que ver con la serie de Carmelita, la mexicana que escupe fuego, y gracias a la buena dirección de Lew Landers se maneja con un ritmo adecuado.
 
El torbellino femenino es una de esas comedias de enredos con falsas identidades en el que la inquieta Lupe interpreta simultáneamente a dos primas.
 
Las complicaciones que surgen de manera inevitable recurren a una gran variedad de personajes que van desde agentes del FBI y gangsters hasta un productor que odia a las mujeres casadas en sus espectáculos. Los protagonistas quedan demasiado enredados por el intrincado trabajo del guionista Rex Taylor, pero gracias a la señorita Vélez y a Michael Duane hay la suficiente dosis de comedia que le da vida a la película.

 
Rose, publicado en Variety el 16 de junio de 1943

lunes, 8 de junio de 2015

Edward Steichen: Las fotografías de Lupe Vélez en VANITY FAIR

 
En la edición correspondiente a Junio de 1932, la revista Vanity Fair publicó un estudio fotográfico que Edward Steichen hizo de Lupe Vélez. Para entonces él ya era uno de los fotógrafos más reputados. Aunque nació en Luxemburgo, llegó a los Estados Unidos con apenas dos años de edad, en 1881. Muy joven se inició en la fotografía y la pintura, pero se consideraba a sí mismo más bien un pintor. Participó en la primera guerra mundial al frente del grupo de retratistas que recogieron un testimonio visual del conflicto. En 1920, quemó todas sus pinturas y declaró que: "Ahora ya no me preocupo más por considerar a la fotografía como un forma del arte. Creo que potencialmente es el mejor medio para que el propio hombre se explique a sí mismo y a sus congéneres."

Su obra incluye retratos de celebridades que van desde políticos como Winston Churchill hasta millonarios como los Rockefeller, desde deportistas como los boxeadores Jack Dempsey y Gene Tunney, hasta escritores como Eugene O'Neill y H. G. Wells o la "familia real" del teatro estadounidense: los Barrymore, así como Charles Chaplin y Norma Shearer. Junto a todos esos trabajos, siempre se ha considerado su estudio de Lupe Vélez como uno de los más significativos. Previamente ya la había fotografiado en 1928, cuando ella estaba recién llegada a Hollywood, logrando la que tal vez sea su imagen más famosa fuera de la pantalla, misma que se encuentra en exposición permanente en el Instituto para las artes de Minneapolis.
 
Antes de eso, Vanity Fair también publicó en 1930 otra foto de Lupe por Steichen, quien la aprovecharía para una elaborada doble exposición en la que Conrad Veidt aparece difuminado y sobrepuesto a ella en el fondo. Fue hasta 1935 que realizó el estudio con Dolores del Río, también para Vanity Fair. El artista siempre mostró su preferencia por fotografiar a Lupe más que a ésta.
 
 
Jules Etienne

Las fotografías de Lupe Vélez se publicaron en la edición de 1932 de Vanity Fair, la que se encuentra al tope, en tanto que al otra apareció en julio de 1930.

domingo, 7 de junio de 2015

LA SEÑORITA CICLÓN (The Girl from Mexico), según Robert Parish


Los productores Robert Sisk y Lionel Houser, de RKO, y el guionista Joseph A. Fields, urdieron una comedia absurda de corte popular como vehículo para Lupe, y el resultado fue La señorita ciclón (The Girl from Mexico), que para sorpresa de todos, no sólo fue un éxito financiero más allá de las expectativas, sino que también pavimentó el camino para el nicho permanente de Lupe en la historia del cine como la extravagante y testaruda estrella del serial de Carmelita (Mexican Spitfire).

La señorita ciclón estableció todos los ingredientes básicos y los caracteres del reparto para lo que con posterioridad se convertiría en una serie. Un publicista de Manhattan, Donald Woods, es enviado a localizar una cantante mexicana para el programa radiofónico de un cliente. Lupe llama su atención, y él cubre una fianza de diez mil dólares garantizando tanto su empleo como una conducta apropiada mientras se encuentre en los Estados Unidos. Como era natural, la irreprimible Lupe se la pasa riñendo desde la aduana al atravesar la frontera; grita hasta quedarse ronca en los juegos de baseball y en la lucha libre; coquetea con Woods ante la molestia de su melindrosa prometida, Linda Hayes; y, en pocas palabras, es una metiche. Sólo el bonachón Matt (Leon Errol), tío de Woods, toma partido por Lupe. Él advierte que ella es así de espontánea y asume que su sobrino la escogerá como esposa -lo que eventualmente sucede. La señorita ciclón fue etiquetada con desprecio de ser "estridente, arrebatada, sin sentido, comedia de slapstick", por la crítica seria. Pero resultó un entretenimiento superficial muy satisfactorio para las audiencias de esa época. Lupe se prodiga más que nunca como los fuegos artificiales de las ferias mexicanas, chillando como perico, parloteando a ratos con expresiones coloquiales en español, ininteligibles (al menos para las audiencias norteamericanas), que se mezclan con un inglés atropellado, tarareando trozos de canciones e interpretando bailes latinos aunque no sea la ocasión para hacerlo.

Lupe interactúa las secuencias de slapstick con Errol a tal grado y con un entusiasmo descarado, que Hal Roach, su antiguo jefe en la Metro, se habría puesto de pie para aplaudir y aprobar lo visto en el set. Un aspecto interesante, es que La señorita ciclón contiene muy pocos acercamientos de la cámara a la ahora pelirroja Lupe. El fotógrafo del estudio, James MacKenzie, quien tendría a su cargo la mayoría de los roles de Lupe en la RKO, observó que a pesar de su complexión morena, las facciones latinas de Lupe eran difíciles de capturar en los acercamientos sin mostrar ángulos desfavorables.

El responsable del estudio, George Schaefer, estaba tan complacido con las exhibiciones iniciales de La señorita ciclón, que de inmediato negoció un contrato con Lupe (...) que le permitiría mantener su costoso tren de vida al estilo California.
 

James Robert Parish en The RKO Gals, (páginas 616 y 617).
The Girl from Mexico se estrenó en el cine Rialto, de Nueva York, el 7 de junio de 1939. En la ciudad de México, el 18 de agosto del mismo año, en el cine Olimpia.

(Traducido del inglés por Jules Etienne)
 
Las ilustraciones son de Lupe Vélez en una escena de la película y un fotograma de ella con Leon Errol en La Señorita Ciclón (The Girl from Mexico, 1939)

viernes, 29 de mayo de 2015

Variety: EL CAZADOR DE TIGRES es una película que pertenece a Estelle Taylor y Lupe Vélez

 
Las películas con Chaney podrían describirse como aventuras románticas dirigidas y escritas por Tod Browning, con el héroe lleno de cicatrices, tullido o por lo menos amargado, y en un ambiente tan exótico que sólo podría descubrirse con la minuciosa búsqueda en algún Atlas. Casi todos los films de Chaney hacen dinero, unos más que otros, por supuesto. El cazador de tigres, a pesar de su título confuso (Where East Is East) como varios de la fábrica de Chaney, es uno de los mejores. Claro que a uno tiene que gustarle Chaney para aceptar sus películas y, además, ésta es muda.
 
La idea central tiene una base dramática más fuerte que la normal en estas historias que ocurren en los lejanos rincones de Asia. Una bella china, que abandonó a su esposo norteamericano y su hija, regresa años después, aún atractiva, con la intención de conquistar al idealista e ingenuo novio de su hija. La lucha entre la madre y ésta por el afecto del muchacho, son escenas de un realismo sexual de primer orden que tendrán mucho interés para las mujeres. Situaciones como ésta, aparecen ocasionalmente en los tabloides.
 
El papel de Chaney resulta menos importante que los de Estelle Taylor y Lupe Vélez, a quienes pertenece la película. La señorita Taylor ofrece una inquietante actuación. Gracias a unos ingeniosos trucos de maquillaje sus ojos se han vuelto chinos, y eso causará muchos comentarios entre sus admiradores. Es la misma cosa que Theda Bara, sólo que puesta al día.
 
El tema, mejor que cualquier tratamiento del argumento, acapara toda la atención. Desde el instante en que vemos en close-up a un gorila cautivo, cualquier individuo listo entiende fácilmente que el papel del gorila será el de matar a la mujer mala en el momento apropiado.
 
Todo ocurre en Indochina, Chaney atrapa animales salvajes para los circos norteamericanos. Su rostro está marcado por garras de tigres y su credo es la felicidad de su hija. Hay muchos elefantes, chinos, palanquines, selva, barcos fluviales y Lupe Vélez con vestidos reveladores que permiten apreciar sus formas.


Land, publicado en Variety el 29 de mayo de 1929.
 
(Traducido al español por Gabriel Ramírez)

miércoles, 27 de mayo de 2015

Del sueño a la pesadilla: UNA FIESTA EN HOLLYWOOD (Hollywood Party, 1934)



En medio de aquel caos que incluía leones y la primera aparición del ratón Miguelito en colores, presentando un dibujo animado de Walt Disney que era algo así como la versión golosina del caballo de Troya titulado Los soldados de chocolate, se sumaba la alegre aportación de Lupe, luciendo un vestuario espectacular y contando con la complicidad de El gordo y el Flaco, luego de que entablaban su propia batalla estrellándose huevos en la barra de un bar. Como era de suponerse, en la Metro no le encontraban pies ni cabeza a semejante desbarajuste, y fue por eso que Eddie Mannix, quien tenía la fama de ser uno de sus concertadores más solventes, citó a Allan Dwan para mostrarle el material y conocer su opinión.

- ¿Qué piensas de la película? -le preguntó Mannix sin rodeos, cuando finalizó la proyección. Dwan titubeó un poco y respondió casi al azar:

- Es una pesadilla.

- ¡Un genio! ¡Por fin tenemos un genio! -exclamó una voz desde el anonimato de la oscuridad. Cuando se encendieron las luces, Dwan se percató de que quien lo había llamado genio era el propio Louis B. Mayer, que agregó:

- Eso es exactamente lo que vimos, una pesadilla. Hemos hecho una pesadilla.

En primera instancia Dwan se sintió intimidado por la mirada de Mayer.

- ¿Y qué vamos a hacer con esta pesadilla?

- Jimmy Durante es quien aparece en toda la película. Lo que hemos visto es lo que él ha soñado y no tenemos que relacionarlo de manera lógica puesto que se trata de un sueño.

- ¡Ajá! Ya entiendo. Maravilloso. Me parece maravilloso. ¿Con qué pretexto vamos a ponerlo a soñar si se supone que va a ir a una fiesta?

- Podría estar soñando mientras espera a que su esposa termine de arreglarse. ¿Usted ha tenido que esperar alguna vez a su esposa?

- Creo que es una gran idea -y se volvió para dirigirse a Mannix-. Hagan todo lo que sea necesario para ponerle punto final a esto.

A final de cuentas, la propia esposa de Durante le prestaría un trozo de la realidad a la película al interpretarse a sí misma. Él se quedaba dormido leyendo las aventuras de Tarzán porque en una escena que se pretendía en la selva, Lupe respondía al nombre de Jane -papel que nunca hizo al lado de Weissmuller-. En el parlamento final, la señora Durante despertaba a su marido para apurarlo porque: "No quiero llegar tarde a la fiesta de Lupe Vélez".
 

Jules Etienne
 
La imagen corresponde a Jimmy Durante y Lupe Vélez en un fotograma coloreado por Claroscureaux, de la película Una fiesta en Hollywood (Hollywood Party, 1934).

martes, 26 de mayo de 2015

UNA FIESTA EN HOLLYWOOD: La pesadilla de Jimmy Durante


Una fiesta en Hollywood, la película que se exhibe ahora en el Rialto, es probable que haya sido muy divertida cuando se filmaba, pero al llegar a la pantalla no es poca la decepción. En cierto momento es rescatada por Walt Disney, quien contribuye a la mezcolanza con su dibujo animado en color llamado Los soldados de chocolate. Sin embargo, los señores Laurel y Hardy, con la ayuda de la impetuosa Lupe Vélez, provocan verdaderas carcajadas al ponerse a romper huevos en forma disparatada.

También Charles Butterworth obtiene el mayor provecho de sus escasas oportunidades, pero Jimmy Durante como el gran Scharzan o como él mismo, no resulta gracioso, excepto en las escenas en las que se enfrenta a un león. Tampoco las payasadas de Jack Pearl resultan al menos ligeramente cómicas.

Todo el asunto se refiere a un sueño relacionado con una fiesta de Hollywood. Al final se entiende que se trata de una pesadilla de Durante ocasionada por la lectura de un libro sobre Tarzán. La película incluye muchas canciones pero ninguna de ellas memorable, excepto la que acompaña la contribución del señor Disney.

Un episodio que vale el vistazo es aquel del mayordomo golpeando al señor Hardy en la cabeza cada vez que se atreve a llamar con el inusual timbre de la puerta. Polly Moran también hace un esfuerzo, pero su tarea es ingrata.

Mordaunt Hall en The New York Times, publicado el 26 de mayo de 1934.

(Traducido del inglés por Jules Etienne)

domingo, 24 de mayo de 2015

The Girl From Mexico: LA SEÑORITA CICLÓN en Variety


Sobreponiéndose a una mediocre historia, La señorita ciclón tiene un magnífico reparto, una excelente dirección y una buena producción general que hacen sobrepasar su costo. Parece también que va a ayudar a Lupe Vélez recuperar el terreno perdido, por más que en su regreso al cine le hayan dado un papel un poco bobo y con muy pocas variaciones.

La señorita Vélez tiene toda la libertad posible: hace muecas, canta (sólo por momentos), baila y, particularmente, muestra un talento de primera para la comedia en su usual estilo tempestuoso. Resulta la compañera perfecta para Errol, con el cual tiene algunos excelentes momentos cómicos.

Publicado en Variety el 24 de mayo de 1939.
 
(Traducido del inglés por Gabriel Ramírez)


Las ilustraciones corresponden a una escena de la película La señorita ciclón
(The Girl from Mexico, 1939) y a la portada de Variety del 24 de mayo de 1939.

Varias escenas de la película pueden ser vistas en

lunes, 18 de mayo de 2015

Lupe Vélez y Ramón Novarro actuaron con indios navajos en RAZA DE BRONCE (Laughing Boy)

"Novarro y Lupe encabezarían un reparto en el que alternarían con indios auténticos que no hablaban inglés."

Carl Laemmle había adquirido para Universal los derechos de la novela El Muchacho Sonriente, de Oliver LaFarge, que obtuvo el Premio Pulitzer en 1929. El guión se les encomendó al joven John Huston y a William Wyler, cuando éste realizaba La Tormenta, con Lupe Vélez y el propio Huston en un papel menor. Sin embargo, el drama de una pareja de indios navajos sometida al infortunio fue archivado por su productor y con posterioridad cedido a la Metro, que tenía bajo contrato tanto a Ramón Novarro como a Lupe, a quienes se les designó como la pareja protagónica. La cinta estaría a cargo de Woody Van Dyke, para compensarlo por la cancelación de un proyecto suyo para filmar en Centroamérica y de paso aprovechar su experiencia trabajando con los habitantes reales de los lugares en los que se desarrollaban las tramas. Además, había dirigido previamente tanto a Novarro en El Pagano como a Lupe en Bajo el Cielo de Cuba. Todo tenía los visos de un buen plan.
 
Sin embargo, Van Dyke se había empecinado desde un principio en no emplear actores profesionales sino únicamente a navajos auténticos. Los productores se opusieron a lo que consideraron una idea descabellada puesto que se requería de nombres reconocidos por el público para tener alguna posibilidad de éxito en taquilla, de manera que se llegó a una solución intermedia, Novarro y Lupe encabezarían un reparto en el que alternarían con indios auténticos que no hablaban inglés: Camina Sola, Paloma Blanca, Halcón Nocturno, Caballo Amarillo, Flor Blanca, Venado del Verano y los jefes Pájaro de Trueno y Oso Parado.
 
 Jules Etienne
 
La ilustración corresponde a un fotograma de Ramón Novarro y el jefe Pájaro de Trueno en la película Raza de bronce (Laughing Boy, 1934)

viernes, 15 de mayo de 2015

LUPE VÉLEZ LE ROBA TODAS LAS ESCENAS A RAMÓN NOVARRO: Variety


Esta es la historia que Metro presentó a los censores de Nueva York y que objetaron tanto. El tema, por principio, tampoco gustó al comité encargado de usar las tijeras, el cual insistió en cortar ciertas situaciones del film. Tuvieran o no razón los censores, Raza de bronce está muy por debajo del nivel medio como entretenimiento, a pesar de que toda la producción ha sido cuidadosamente elaborada. El argumento, basado en el premio Pulitzer de 1929, seguramente se lee mejor de lo que se ve en la pantalla.

Para empezar, la imitación del acento indio, principalmente por Novarro, deja mucho que desear. La mayor parte del tiempo, la estrella suena como Maurice Chevalier. En otros momentos, su pronunciación está más cerca de Harry Burnsish. Lupe Vélez, además de que se roba todas las escenas del film, está más eficaz que él en lo que se refiere al manejo de los diálogos (...)

La mezcla de razas es rara vez abordada por el cine y si a esto se añade que la india humilla a su esposo con su amante blanco, (se comprende por qué) la película ha sido cortada en muchas escenas, incluyendo las de la casa que mantiene la india en las afueras del pueblo y las de la montaña donde convive con quien va a ser su esposo. Originalmente existía también una secuencia en la que la muchacha pasaba la noche con su novio en el bosque y que también fue omitida.

Char en Variety, publicado el 15 de mayo de 1934.

(Traducido del inglés por Gabriel Ramírez)

La ilustración corresponde a Lupe Vélez y Ramón Novarro en un fotograma de una de las escenas suprimidas por la censura en Raza de bronce (Laughing Boy, 1934).

lunes, 11 de mayo de 2015

El estreno de RAZA DE BRONCE (Laughing Boy) hace ochenta y un años


Existe una notoria discrepancia en cuanto a la fecha de estreno de Muchacho sonriente (Laughing Boy), que en México fue exhibida bajo el título Raza de bronce. En todos los sitios de internet -sin excepción-, empezando por Theiapolis Cinema, especializado en los estrenos de películas en Estados Unidos, y secundado por IMDB (Internet Movie Data Base), que suele ser muy certero, y otros más como Wikipedia y hasta el poco confiable Facebook de la propia cinta, coinciden en señalar el 13 de abril de 1934, sin consignar en qué ciudad ni el nombre de la sala. Por el contrario, en un par de biografías bien documentadas de Ramón Novarro: A Biography of the Silent Film Idol, 1899-1968, de Allan R. Ellenberger y Beyond Paradise: the Life of Ramon Novarro, de André Soares, publicadas en 1999 y 2002, respectivamente, señalan el 11 de mayo de 1934 en el cine Metropolitan, de Brooklyn, en Nueva York. En cuanto a la fecha de estreno en México no existe confusión alguna, tuvo lugar el 29 de agosto del mismo año, en el cine Balmori.

Desafortunadamente, como advierte Soares (página 196): "Era la primera vez en la que un trabajo de Novarro no tenía una première en Broadway. El New York Times ni siquiera se molestó en criticar la película, y aquellas otras publicaciones que lo hicieron, fueron unánimes en su rechazo al guión, la dirección y, en esta ocasión, su estrella (sólo Lupe Vélez fue motivo de elogios)." Ante la imposibilidad de acudir al archivo del New York Times para verificar la información -debido a que su acceso se ha restringido-, en tanto que Variety publicó la nota correspondiente hasta el 15 de mayo, parece obvio que la información incluida en ambas biografías es correcta.

Sin embargo, de algún lugar debe provenir la fecha del 13 de abril. Coligo entonces que es probable se haya proyectado en Los Ángeles antes que en Nueva York, y se haya retirado de la sala para posponer su estreno, ya que la película fue objetada por la implacable censura, como lo señala Gabriel Ramírez en su biografía Lupe Vélez, la mexicana que escupía fuego: "Todo pareció conspirar contra el buen éxito del film, que fue exhibido a mediados de 1934, después de enfrentar una batalla final. Lo que ocurrió fue que, de pronto, una corriente purificadora pareció circular por todo Estados Unidos y algunos emprendedores ciudadanos supieron que se tenía que respetar lo que las mayorías exigían. La gente del cine así lo entendió y no fue difícil convencerlos de que si no se complacía a la conciencia puritana que un buen día se despertó añorando la moral colectiva de los buenos tiempos idos, haría sentir con su ausencia en las taquillas la ruina de la industria. Mecanismos para cumplir con tales demandas existieron muchos, pero ninguno como la recién creada Liga Nacional de la Decencia (de origen católico, pero a la que no tardaron en unirse incluso los metodistas, aliados eternos e incondicionales de los grandes negocios), que habían ya iniciado su entusiasta cruzada contra las producciones incultas, indecentes e ignominiosas. El inefable Hays tomó el estandarte y todos los films fueron sometidos a juntas censoras, por más que se dudara de la eficacia de dichas juntas, ya que las legislaciones de cada estado diferían entre sí. Raza de bronce, que acabaría siendo una película de la que Van Dyke no quiso nunca hablar, se enfrentó a los censores de la Liga y al concluir su proyección exigieron 30 minutos de cortes por razones raciales y sexuales." (Página 97).

Supongo que la versión que se proyectó en abril debió incluir la media hora de pietaje que eliminaron para su posterior exhibición comercial. No encuentro otra explicación. De manera que hoy lunes se cumple el aniversario ochenta y uno de su estreno.
 
 
Jules Etienne

viernes, 8 de mayo de 2015

Angela Aleiss: LA IMAGEN DEL INDIO SEGÚN EL HOMBRE BLANCO

 
La historia de Muchacho Sonriente, guerrero navajo, y su amor por Muchacha Esbelta, una mujer del mismo clan, se aferra al dilema cultural entre el mundo de los blancos y el de los indios. Muchacho Sonriente ha sido criado a la manera tradicional de los navajos y no tiene contacto con la civilización: en agudo contraste con la educada Muchacha Esbelta, cuyos favores sexuales hacia un codicioso hombre blanco le proporcionan comodidad material a su propio matrimonio. En la película, Muchacho Sonriente descubre a su esposa navajo en los brazos de su amante blanco, y al disparar una flecha contra él acaba matándola a ella por accidente. Apesadumbrado, el indio regresa con su tribu, jurando que nunca más abandonará su vida tradicional de navajo.

Inicialmente Universal Pictures trató de adaptar a la pantalla la trágica historia que cuenta la novela de La Farge, con John Huston como guionista y William Wyler su director. La Farge revisó cabalmente el guión y les advirtió que los turistas del suroeste estaban bien familiarizados con los ceremoniales navajos. "Así es de que más les vale plantearlos de la manera correcta". No tardaron en inundar el estudio con cartas por parte de las agencias indias, grupos cívicos y educadores religiosos, expresando su preocupación por el asunto. B. D. Weeks, presidente de un colegio bautista en Oklahoma, arremetió contra la industria cinematográfica por su absoluta ignorancia en la materia: "(Esas películas sobre la corrupción de los indios por el hombre blanco) son un pésimo reflejo de los pieles rojas y los abaratan ante los ojos del mundo", amenazó tronante. Después exigió a Will Hayes (cabeza de la oficina que regulaba la censura en la industria cinematográfica) que tomara cartas en el asunto para evitar que se fuera a perjudicar a los indios. Aunque desde dicha oficina respondieron que esos "defensores" preocupados por el bienestar de los indios estaban "más interesados en mantener los hechos fuera de la pantalla que en proteger en realidad a los pobres indios". Como consecuencia, Universal optó por desistir del proyecto.

Este párrafo forma parte del libro Making the white man's Indian: native American and Hollywood movies, de Angela Aleiss.

(Traducido del inglés por Jules Etienne)

La ilustración corresponde a la portada de la primera edición de Laughing Boy (Muchacho sonriente), de Oliver La Farge, publicada en 1929.

miércoles, 6 de mayo de 2015

RAZA DE BRONCE: una premonición de Lupe Vélez

(Fragmento del capítulo 4: Y se hizo el sonido)
 
- Un día, Ramón, tú y yo vamos a hacer juntos una película.
 
Novarro jamás lo dudó. Sabía que Lupe poseía el envidiable don de realizar lo imaginado. Cuando concebía una idea era más probable que lograra concretarla a sacársela de la cabeza. A la distancia vieron el antiguo faro de Punta Loma vigilando la entrada a la bahía de San Diego. Los barcos parecían miniaturas bajo un sol rotundo. La razón por la que a Novarro no le agradaba navegar era que solía marearse con facilidad y si bien Lupe tampoco tenía una personalidad marina, nunca dejó de sentirse exaltada ante el mar. Con ese mismo candor exultante con el que encaraba la vida, nunca perdía su capacidad de asombro: el rumor de las olas, el aroma salado de la brisa, el color de sus espejismos, cuando el sol  confunde al cielo y el mar para percibir ese aliento insólito que refrescaba su rostro. Había crecido en un polvoriento San Luis Potosí, más tarde se fue a estudiar a San Antonio para regresar al lado de su familia en el altiplano de la ciudad de México. No había tenido la oportunidad de vivir en la proximidad del mar. Y aunque prefería evitar los vaivenes del oleaje, coincidía con Novarro en que su horizonte es ilimitado. Era como si desde esa perspectiva el mundo fuera más ancho y menos ajeno.
 
 
Jules Etienne

La ilustración corresponde a una fotografía poco conocida de Lupe Vélez que se subasta en un sitio especializado en la materia garantizando su autenticidad. Fue tomada en 1928.

lunes, 4 de mayo de 2015

Estreno en México de LA VERDAD DESNUDA


La verdad desnuda se estrenó en Nueva York el 16 de diciembre de 1932, en el cine Mayfair, que era operado por la propia compañía productora de la película: RKO Pictures, mientras que en la ciudad de México su estreno tuvo lugar el 4 de mayo de 1933.

Durante su rodaje, había conservado como título original el mismo de la obra de David Freedman en que se basaba: Fantasma de la fama (Phantom Fame), pero una vez que alcanzó la fase final de producción, decidieron modificar su nombre por el de La verdad desnuda (The-Half Naked Truth), con el que se le conoce hasta la fecha.

Vale la pena señalar el detalle de que en México la película se estrenó en el cine Palacio, el mismo en el que también se habían exhibido con anterioridad varias de las películas protagonizadas por Lupe Vélez, como había sido el caso de El Gaucho (The Gaucho), en 1928; Canción de amor (Lady of the Pavements), en 1929; La tigresa rosa (Tiger Rose), en 1930; El puerto del infierno (Hell Harbor), Oriente es occidente (versión hispana de East is West) y El prófugo, (The Squaw Man), las tres en 1931; para llegar, en 1933, a La verdad desnuda. De manera que a esa sala de cine bien se le pudo denominar como el Palacio de Lupe Vélez.

Hoy se cumplen 82 años del estreno en la capital mexicana de La verdad desnuda.


Jules Etienne

La ilustración corresponde a una fotografía de la fachada del RKO Mayfair Theatre de Nueva York, en 1932, año del estreno de La verdad desnuda (The Half-Naked Truth).

jueves, 16 de abril de 2015

LUPE VÉLEZ ES BONITA Y SIEMPRE DIVERTIDA: Time magazine



Greta Garbo es bonita. Gloria Swanson es bonita y a veces graciosa. Lupe Vélez es bonita y siempre divertida. De acuerdo con una escuela de pensamiento, es lo que debería ser cada actriz de cine. Lupita tuvo su primera simpática encomienda como la joven montaraz que pellizcaba las mejillas de Douglas Fairbanks en El Gaucho. En su nueva película Bésame, le hace casi lo mismo a Rod La Rocque, aunque aquí su vivacidad es menos vigorosa pero sus jadeos de hecho son tremendos, sobre todo cuando el villano va tras de ella. La Rocque es un misógino que sale a la caza de bandidos en Grecia para escapar del tedio en su club de Londres. Salva la vida de la pequeña Lupe y, después de eso, ya no podrá deshacerse de ella. Cuando su comandante en jefe del ejército griego la acosa, él lo mata por accidente al derribarlo de un puñetazo en la mandíbula. Por lo tanto, La Rocque huye a las montañas con Lupita colgada pintorescamente de su cuello. Entonces son capturados por Ghika (Warner Oland), el rey de los bandidos, quien siempre está carcajeándose y tiene su guarida en la cima de una montaña, a la que sólo se puede llegar mediante un ascensor de canasta, el cual es accionado por una mula. Ghika, que ha puesto los ojos en la pequeña Lupe, admite a La Rocque en su cuadrilla. Pero, tras una serie de embrollos, La Rocque entrega a Ghika en los brazos de la ley, mientras que Lupe atrapa a La Rocque con sus propios brazos.


Publicado en Time magazine, el 16 de abril de 1928.

La ilustración corresponde a la portada de la revista Time
en su edición del 16 de abril de 1928.

Aquí es posible leer la nota íntegra en inglés:

miércoles, 8 de abril de 2015

UN VIEJO AMOR


Durante sus relaciones con Dietrich y Lombard, que fueron más bien casuales, Cooper permaneció ligado emocionalmente a Lupe Vélez. Él siempre necesitó y tuvo mujeres muy fuertes en su vida, y la más fuerte de todas ellas fue su propia madre, tan dominante. Hedda Hopper la describió como "una inglesa episcopal bastante snob", y la propia Alice se llamaba a sí misma "su única compañía femenina". Cooper podía incluso verse demacrado por culpa de Lupe, como también le había sucedido antes con Clara Bow, y eso era porque su audaz exuberancia contrastaba con el comportamiento convencional de su madre. Lupe era vivaz, entusiasta, sensual y estaba profundamente enamorada de él. A pesar de que fue educada en un convento* se veía y comportaba -sobre todo a los ojos de Alice Cooper- como una mujer liberada e inmoral. Antes de conocer a Gary, tuvo romances de tintes melodramáticos con Douglas Fairbanks Sr., Tom Mix, Clark Gable, Charlie Chaplin y Victor Fleming**. Además de ser católica, extranjera y bastante emocional, lo que la hacía perder el control con gran facilidad.

Cuando Cooper rasgaba las cuerdas de la guitarra para cantar su canción favorita, Un viejo amor, todo estaba bien. Pero cuando provocaba sus celos o la enfurecía, ella gritaba: "¿Te estás riendo del amor de Lupe?", y sus discusiones podían subir de tono, llegando a ser muy violenta.


Jeffrey Meyers en Gary Cooper: American Hero (página 70).

(traducido del inglés por Jules Etienne)



* Lupe no fue educada precisamente en un "convento", como señala Meyers, sino que fue alumna de la academia St. Martin Hall, en la universidad católica de Nuestra Señora del Lago (Our Lady of the Lake University), de San Antonio, Texas, lo cual pudo corroborar Gabriel Ramírez con el vicepresidente y decano de esa institución, Albert J. Griffith.

** Las relaciones de Lupe con Fairbanks, Mix y Fleming, antes de conocer a Cooper, fueron del dominio público. Con Clark Gable tuvo un breve romance durante una travesía en barco, pero en la época en que ya estaba casada con Weissmuller. En cuanto a Chaplin, a pesar de que era un mujeriego consumado, nunca tuvieron relaciones porque él manifestaba un enorme afecto hacia Fairbanks, y sabía de la gran debilidad que éste siempre mantuvo por Lupe.


La ilustración corresponde a una fotografía de Gary Cooper junto a su madre, Alice y a la portada del libro American Hero, de Jeffrey Meyers.

lunes, 6 de abril de 2015

"Con sólo verla ella supo que ésa era la tal Marlene."

Marlene Dietrich

(Fragmento del capítulo 7: El jardín de las malicias)
 
 
Siempre fiel a su temperamento, irrumpió en el foro en que se filmaba Marruecos gritando el nombre de Gary Cooper:

- ¿Garrii? ¿Dónde está Garrii?

Esperó a que la marea de su voz lo arrastrara hasta la orilla de su insistencia. Él se apresuró a recibirla tratando de evitar que los gritos se multiplicaran.

- ¿Dónde te escondes míster Cúper?

- No me escondo. No tengo motivos para hacerlo y menos de ti, que eres a quien estoy esperando -como refrendo de sus palabras rodeó con las manos el talle de Lupe para darle un beso de bienvenida.

Desde que abrió los ojos, la mañana adquirió el rostro de Cooper. Pensando en él, procurando agradarle, eligió un vestido que enmarcaba sin disimulo las redondeces de su cuerpo. Se esmeró en el brillo de la dentadura para que contrastara con el carmesí intenso de su lápiz labial y salió a la vida dispuesta a hacer lo que fuese necesario para conservar lo que más le importaba.

Atravesando un desierto de escenografía que procuraba recrear el norte de África, casi como una aparición, una mujer rubia, pálida, con cejas exageradamente delineadas, tan finas que semejaban las de una muñeca oriental, apenas detuvo por un momento su mirada lánguida sobre la figura de Lupe, sus ojos acerados la recurrieron primero con curiosidad y luego con desprecio. Cooper no necesitó presentarlas, con sólo verla ella supo que ésa era la tal Marlene.
 
 
Jules Etienne 

viernes, 3 de abril de 2015

Lupe Vélez y Gary Cooper: UN PROLONGADO BESO

 
 (Fragmento del capítulo 5: Cuéntame una de vaqueros)
 
La película era un western que ubicaba su acción en la California todavía mexicana de 1840, y su protagonista sería aquel joven actor a quien Lupe había visto durante la exhibición de Cielo de gloria y quien durante todo ese tiempo había demostrado que portaba bien el sombrero hasta lograr que el púbico lo identificara por las películas de vaqueros.

La canción del lobo representó para Lupe una curiosa conjugación de amores: pretérito por el cantante Russ Columbo, quien hacía el papel de Ambrosio Gutiérrez; presente del infinitivo por Fleming; y futuro del adivinativo, porque apenas se vieron tanto Cooper como ella y fue como si acabaran de inventarse el uno al otro. A Gary lo presentí, como si lo hubiera soñado desde siempre.

Al percatarse de la atracción entre ambos, Fleming comprendió que estaba por invertirse la situación que tanto él como Cooper habían vivido con Clara Bow y prefirió dejar que los acontecimientos siguieran –de acuerdo con la forma de pensar de Lupe-, el curso natural de sus destinos. Optó por marginarse sin competir por ella con su recurrente rival en amores.

La Canción del Lobo, sobre la errática pasión entre un trampero de Kentucky y Lola Salazar, la hija de un rico hacendado hispano, obtuvo más éxito del que hubiera merecido, impulsada en buena medida por el romance entre Cooper y Lupe, que se había convertido en uno de los temas favoritos entre los columnistas del ocio. El New York Times criticó a Fleming por haber “prolongado un beso violento que se tornó absurdo más que apasionado.” Y ésa bien pudiera ser la mejor descripción para la relación entre ambos, de una apasionada violencia que desembocaría en el absurdo.

Cuando conocí a Gary lo primero que hicimos fue discutir. Durante días nos comportamos como si nos odiáramos, hasta que tuvimos que besarnos. Siempre supe que llegado el momento Gary iba a ser mío.
 
 
Jules Etienne