miércoles, 23 de julio de 2014

Lupe Vélez: SUS PELÍCULAS HISPANAS

Lupe Vélez y Gilbert Roland en la versión hispana de Resurrección.
 
Era el año de 1931, cuando la denominada gran depresión afectaba todas las industrias y actividades financieras en los Estados Unidos, también Hollywood -con todos los lujos y excentricidades a las que se habían acostumbrado sus estrellas- tuvo que afrontar tiempos difíciles. Muchos contratos de exclusividad se rescindieron y quienes lograron mantenerse en las nóminas tuvieron que aceptar drásticas reducciones de sus salarios.

Lupe había filmado un par de películas para la Metro Goldwyn Mayer: El prófugo (The Squaw Man) y Bajo el cielo de Cuba (The Cuban Love Song), pero conseguir papeles en el cine comenzaba a dificultarse. Sin embargo, su buena suerte no la había abandonado. Por esa misma época y debido al advenimiento del sonido, las compañías productoras temieron que el público que no hablaba inglés dejara las salas vacías y entonces se les ocurrió inventar las versiones castellanizadas de las películas originales. Así, por ejemplo, Drácula, el gran clásico del terror, se filmaba durante el día con los parlamentos en inglés, en tanto que por la noche se aprovechaban la misma escenografía para el rodaje de una versión paralela en español. El reparto encabezado por la mexicana Lupita Tovar y el hispano Carlos Villarías como el conde transilvano, trabajaba hasta el amanecer -de manera mucho más vampírica-, cuando tenían que ceder el paso a Bela Lugosi y el resto de los intérpretes y personal técnico.

Para ella, ese sistema representaba una envidiable posibilidad. Entre 1930 y 1931, protagonizó East is West en inglés y la respectiva Oriente es occidente en español, en las que tenía a su cargo el personaje de la joven china Ming Toy, así como la rusa Katiusha Máslova en las dos adaptaciones de Resurrección, la novela clásica de León Tolstoi, con John Boles como el príncipe Dimitri en inglés y el también mexicano Gilbert Roland en la producción para el mercado hispanoparlante.
 
Así fue como Columbia Pictures, una empresa con la que no había trabajado antes -debido a que en sus inicios había estado bajo contrato con United Artists y después filmó con Paramount, Warner y Metro-, le propuso una versión en español en la que ella no había tenido participación en la película original: Hombres en su vida (Men in Her Life). Sería la primera y única experiencia de Lupe en esas condiciones.
 
Años después regresaría a México en un par de ocasiones. La primera de ellas para filmar La Zandunga, de Fernando de Fuentes, en 1937, y en cuyo rodaje conocería a Arturo de Córdova; y de nuevo seis años más tarde, para protagonizar Naná, dirigida por Celestino Gorostiza, hermano mayor de su amante de juventud, el poeta José Gorostiza. Esta acabaría siendo su última aparición en la pantalla.
 
Retomando el tema de la película Hombres en su vida, se estrenó en la ciudad de México por estas mismas fechas, unos días después de su cumpleaños, en 1932.


Jules Etienne

lunes, 21 de julio de 2014

CAPRICHOS DEL ZODÍACO


(Fragmento final del capítulo 3: Bajo el signo de cáncer)

El 18 de julio, Lupe cumplió precisamente dieciocho años. Con la intención de festejarlo se compró una limusina. Y es que recién llegada a Los Ángeles, padeciendo toda clase de penurias mientras encontraba trabajo, había visto una estacionada. Era la primera vez que se topaba con un automóvil como ése porque en México no se acostumbraban. Fanfarroneó con quienes la acompañaban, que no tardaría mucho en comprarse una tan lujosa como la que estaban viendo. Apenas tuvo la oportunidad, luego de formalizar su contrato, cumplió su fantasía.

La primera ocasión en que la limusina llegó por ella a los estudios, Lupe le hizo una señal ostentosa al chofer para que todos se percataran de que ése era su auto. Muy cerca, el hijo de un  productor de cine platicaba con un grupo de amigos. Conociendo lo susceptible que era Lupe respecto a esa clase de burlas así como lo explosivo de sus reacciones, se propuso molestarla preguntándole a gritos, con la intención de que todos lo oyeran:

- ¿Quién te regaló ese camión, Lupe? O qué, ¿nada más te lo prestaron por una noche?

Hizo un gran esfuerzo para contenerse y poder responderle con toda la coquetería de la que era capaz:

- Fue el  rabo verde de tu padre. Ya ves como es de lujurioso el viejo. Él fue quien me lo regaló. ¡Ah! y para tu información, los coches como éste se llaman limusinas, no camiones. Algún día lo aprenderás.

Su habitual entorno hostil la había enseñado a reaccionar con agresividad. Desde su primera experiencia como tiple, estaba acostumbrada a los abusos verbales del sexo opuesto. Aprendí a ganarme la vida y a defenderme por mi cuenta, pues la mujer que se lo propone, no necesita que otros la anden defendiendo. Tal vez por eso ahora, en la soledad de su recámara, tenía que aceptar que se sentía fatigada, harta de todo y de todos.

Los astrólogos aseguran que una suerte de confabulación cósmica rige la existencia humana. Con precisión micrométrica, los movimientos planetarios influyen en la vida de cada individuo, según no sólo la fecha y el año, sino la hora y el minuto, con lo que su carta astral quedará lacrada como un oráculo ineluctable. Por diversos motivos, a Lupe le habían tratado de alterar el año de su nacimiento, pero eso no era suficiente para falsificar un destino al que había llegado la hora de enfrentar.


Jules Etienne

sábado, 19 de julio de 2014

LAS EDADES DE LUPE

 Lupe Vélez

Para quienes creen en el destino, de nada sirve cambiarse de nombre o modificar la fecha de nacimiento: lo que tendría que sucederle a esa persona durante su vida, prevalecerá por encima de cualquier subterfugio. Lupe Vélez era una firme creyente en el destino. Cabría suponer entonces -de acuerdo con sus propias convicciones-, que el suicidio siempre la estuvo esperando al final del camino. Pero ¿cuál era su verdadera edad cuando murió?

Los documentos oficiales, como sería el caso de su certificado de defunción, redactado el 14 de diciembre de 1944, en la Oficina de Estadísticas Vitales del condado de Los Ángeles, establecen su fecha de nacimiento como el 18 de julio de 1910, de manera que tendría 34 años, 4 meses y 26 días, al morir. La validez de dicha acta estaría sustentada también en la respectiva documentación que Lupe debió entregar a su ingreso en los Estados Unidos y más tarde para obtener tanto la residencia permanente como el permiso de trabajo.

Por diferentes motivos, no todas sus biografías coinciden en el año de su nacimiento, aunque no queda duda en cuanto a la fecha: 18 de julio. Los diferentes años que se mencionan corresponden a 1904, 1906, 1908, 1909, y el ya citado 1910. Si quienes han tenido acceso a los archivos e información de primera mano, nunca lograron ponerse de acuerdo, no me atrevería a tratar de establecerlo de manera definitiva e irrefutable, en cambio, aportar algunas consideraciones que ayudarían a precisarlo.

De entrada es posible descartar 1904 y 1906. En el primer caso porque pudo demostrarse que se trataba de un acta de nacimiento falsificada que Frank Woodwyard obtuvo en la ciudad de San Luis Potosí, a través de un enviado suyo, tratando de probar que Lupe era mayor de edad cuando firmó el contrato nombrándolo su representante. También podría argumentarse que cuando Lupe había intentado atravesar la frontera por primera vez, fue rechazada al carecer del consentimiento de sus padres por escrito siendo menor de edad. Pero resulta aún más importante el hecho de que ninguna investigación prolija sobre su vida, acepta esas opciones.

Quienes ubican el año en 1908, son el español Román Gubern, un respetable historiador del cine; Larry Swindell, biógrafo de Gary Cooper; y James Robert Parish, en su obra The RKO Gals, publicada en 1974. Sin embargo, Gubern dice que Lupe nació en "San Luis de Jotosí", Swindell por su parte, "en un pueblo de los alrededores de México" y, finalmente, Parish, en "San Luis Potosí, un suburbio de la ciudad de México". Esas imprecisiones en cuanto al lugar, le restan credibilidad a la aseveración respecto al año. También es el año que indica Michelle Vogel, en la biografía titulada La vida y carrera en Hollywood de la mexicana que escupía fuego, quien se refiere el clima hostil que prevaleció la noche de su nacimiento, sólo que mientras Frank Condon en su artículo publicado en la revista Saturday Evening Post mencionaba un huracán, Vogel alude a una tromba.

Quedan entonces, como los años más factibles, 1909 y 1910. En este último caso, no sólo lo asegura así Moisés Vázquez Corona, autor de la biografía Lupe Vélez, a medio siglo de ausencia, publicada en 1996, quien tuvo acceso a documentos y fotos por parte de la familia y de sus amistades, como Edelmira Zúñiga, amiga íntima de doña Josefina, la madre de Lupe, y quien se hizo cargo del traslado de sus restos a la ciudad de México, sino que también con motivo de la presentación de Lupe en su natal San Luis Potosí, en 1926, se relataba que: En la calle de Zaragoza de San Luis Potosí, sus padres Jacobo Villalobos Reyes y Josefina Vélez eran propietarios del Café Royal, en el que transcurrió la infancia de Lupe, nacida en 1910.

Para colmo de confusiones, con motivo de esa misma gira, la revista potosina Adelante, entrevistó a Lupe y dicho texto fue rescatado por La Corriente, en su número correspondiente a febrero de 2011: ... a sus 17 años Lupe llegó a San Luis con su compañía de revista el viernes 3 de septiembre de 1926 en medio del conflicto cristero para actuar en el Teatro de la Paz. La Liga de la Defensa Católica le decretó un boicot “por inmoral” y se esperaba que el espectáculo fuera un fracaso, era la primera vez que Lupe se presentaría ante los suyos sobre los que rondaba la amenaza de excomunión del obispo Miguel de la Mora si asistían. Si ella cumplió años en julio, de haber nacido en 1910, ese septiembre tendría improbables dieciséis y no los diecisiete que señalaba la crónica.
Kristy A. Rawson, en su disertación sobre Lupe Vélez para obtener el doctorado en la Universidad de Michigan, apenas el año pasado (2012), indica que Lupe nace en 1910 -el año en que da principio la revolución mexicana- y muere en 1944, como todos sabemos.

En cuanto a 1909, la biografía mejor documentada -una obra indispensable para aproximarse a su vida-, Lupe Vélez, la mexicana que escupía fuego, de Gabriel Ramírez, editada por la Cineteca Nacional en 1986, así lo establece: "María Guadalupe, hija del coronel revolucionario Jacobo Villalobos y de Josefina Vélez, había nacido el 18 de julio de 1909 en el barrio de San Sebastián de San Luis Potosí..." (página 27).

El ITESM, mejor conocido como el Tec de Monterrey, que posee una sólida reputación académica, en Más de Cien años de Cine Mexicano, establece 1909 como el año de su nacimiento, con una acotación entre paréntesis que se refiere a "otras fuentes: 1908 y 1910". Sin embargo, hay un detalle más que me orilla a suponer que 1909 fue el verdadero año de su nacimiento. Lupe ingresó como interna a la Academia St. Martin Hall, en San Antonio, Texas -dependiente de la Universidad de Nuestra Señora del Lago (Our Lady of the Lake University)-, en enero de 1923 y se reinscribió el 12 de septiembre, aunque junto con su hermana Josefina tuvo que abandonar la escuela el 10 de octubre, "pocos meses después de cumplir los catorce años", según Albert J. Griffith, vicepresidente y decano para asuntos académicos de dicha universidad católica.

Por supuesto que cada lector queda en libertad de elegir el año que le parezca el más acertado. Pero por todas las razones expuestas me quedo con 1909, y así es como lo menciono en mi novela.
 

Jules Etienne 

viernes, 18 de julio de 2014

HACE POCO MÁS DE UN SIGLO...


Siempre ha existido una discrepancia respecto al año del nacimiento de Lupe Vélez, aunque una fecha es segura: el 18 de julio. Gabriel Ramírez en su documentada obra biográfica La mexicana que escupía fuego, publicada por la Cineteca Nacional de México, asegura que la mayoría de las fuentes hacen fluctuar el año entre 1909 y 1910. Aunque también hay quienes se remontan hasta 1906 y Frank Woodwyard, para estar en condiciones de obtener una mejor indemnización como su representante, obtuvo en 1928 un acta de nacimiento que establecía el poco probable 1904. Sobre todo si se toma en cuenta que cuando Lupe trató de llegar a Los Ángeles para trabajar con Richard Bennett en la obra de teatro La paloma, en 1926, no le fue permitido atravesar la frontera sin el permiso de sus padres porque era menor de edad. Su acta de defunción consigna el 18 de julio de 1910, y por lo tanto, según ese mismo documento, la edad exacta al momento de su muerte era de 34 años, cuatro meses y 26 días.
 
Frank Condon, en La pelirroja de México, un artículo publicado en el Saturday Evening Post en enero de 1932, establece 1909, en el barrio San Sebastián de San Luis Potosí. Y además, con una gran imaginación, asegura que esa noche "llovía torrencialmente" y que "los relámpagos cruzaban el cielo obligando a todos a buscar resguardo en sus casas para rezar. Los truenos retumbaban, el viento huracanado recorría las estrechas calles arrancando árboles y tejas, aporreando puertas y ventanas. Fue en medio del ensordecedor tumulto de uno de esos viejos huracanes que nació la pequeña. Vieron que tenía ojos ligeramente cafés y que ya quería mover los brazos. Muchos pensaron que su vida iba a estar llena de problemas."
 
Tal vez eso propició que años más tarde -¿veinte? ¿dieciocho?-, en julio de 1928, Martín Rivas en la revista Cinelandia la comparaba con "un huracán tropical cargado de millones de voltios y amperios, e impelido por una fuerza invisible pero irresistible".

1908, o nueve, o diez, ¿qué más da? La única certidumbre es que Guadalupe Villalobos Vélez nació un 18 de julio, hace ya más de un siglo, y se le conocería para siempre como Lupe Vélez, la estrella de cine.


Jules Etienne

Las fotografías son de Lupe Vélez con unas muñecas de su colección y cuando era un bebé.

lunes, 14 de julio de 2014

Lupe Vélez: UN HURACÁN TROPICAL, según la revista Cinelandia


Lupe había echado mano de las mismas armas que utilizara en sus primeros días de bataclana y el resultado no se hizo esperar. Los hechos parecían repetirse con una increíble similitud, con la diferencia de que no cualquier desconocida podía presentarse en el moderno y lujoso Music Box Theatre de Hollywood, perteneciente al circuito de variedad más difícil de penetrar de los Estados Unidos y administrado por el actor y empresario Carter DeHaven. En el transcurso de una semana, el éxito de Lupe era colosal. El público norteamericano había quedado desconcertado, no propiamente ante su deficiente técnica de bailarina y cantante, sino ante la vitalidad fresca de su fogosidad, que "sólo puede compararse a un motor eléctrico de un millón de caballos. ¿Quién la puede detener? ¿Quién puede resistir a un huracán tropical, cargado de millones de voltios y amperios, e impelido por una fuerza invisible pero irresistible?".
 

Gabriel Ramírez en Lupe Vélez: la mexicana que escupía fuego,
y el entrecomillado cita a Martín Rivas en la revista Cinelandia publicada en julio de 1928.

La portada es de la edición en español correspondiente a julio de 1928 de la revista Cinelandia.

jueves, 3 de julio de 2014

CINE RIALTO: el favorito de Lupe Vélez en Nueva York

 
 
El Gaucho, película muda en la que Lupe Vélez tuvo su primer rol protagónico, se exhibió en Nueva York en noviembre de 1927 en el cine Liberty. Cuando se estrenó su siguiente trabajo, Bésame (Stand and Deliver), en febrero de 1928, El Gaucho aún permanecía en cartelera sólo que para entonces ya había pasado al cine Rivoli.
 
Durante la temporada de Canción de amor (Lady of the Pavements, 1929), tuvieron lugar intervenciones en vivo de la propia Lupe Vélez,como lo consignaba en The New York Times el crítico Mordaunt Hall:"Cuatro veces al día la señorita Vélez se presenta en el escenario antes de la película. La fascinante, vivaracha e ingeniosa muchacha no parecía consternada en lo absoluto, como lo estaban los miles de espectadores ayer por la tarde".
En las páginas del Columbia Daily Spectator, se escribió que "Los aficionados al cine de Nueva York están seguros, por ejemplo, de disfrutar las payasadas de la Senorita (sic) Velez mucho más que, por decir, Jetta Goudal, o Gloria Swanson, o incluso Dolores del Río. Resulta desafortunado para Jetta Goudal que su personalidad tan peculiar sea fácilmente caricaturizada. Marion Davies se enredó en ese mismo divertimento en Su amante de cartón (The Carboard Lover) y ahora Lupe lo está haciendo en el escenario del Rialto, pero mucho mejor, posiblemente porque lo hace con una gran confianza." Tal y como lo señala esta crónica, Canción de amor se estrenó en el cine Rialto y a partir de entonces esta sala iba a acaparar varios de los estrenos y sus mayores éxitos en la urbe conocida como "la gran manzana".
 
Este cine era denominado con fines publicitarios "El templo de las películas" (Temple of the Motion Picture). En su pantalla se proyectaron diversas películas protagonizadas por Lupe Vélez, además de la ya citada Canción de amor, como sería el caso de Fiesta en Hollywood, la censurada Congo y el gran éxito que representó La señorita ciclón (The Girl From Mexico), al registrar localidades agotadas una noche tras otra a lo largo de tres semanas consecutivas a partir de su estreno el 2 de junio de 1939, lo que de manera sorpresiva le daba nuevo aliento a su carrera para entonces en declive.
 
Sin embargo, el pretexto para la presente crónica es que otro 3 de julio, como hoy, sólo que de 1934, es decir, hace ochenta años, en el cine Rialto se estrenó Pura dinamita (Strictly Dynamite), en la que Jimmy Durante y Lupe Vélez compartieron los créditos estelares y a la que se promovió bajo el lema "Jim-ee and Lup-ee encienden la temperatura".

Jules Etienne

Las ilustraciones corresponden a un fotograma de Canción de amor (Lady of the Pavements, 1929) en el que aparece Lupe Vélez con William Boyd  y Jetta Goudal, una fotografía de la fachada del cine Rialto y a la promoción del estreno de Pura dinamita (Strictly Dynamite) en 1934.

miércoles, 25 de junio de 2014

Collier's: LA MUCHACHA CON UN TALENTO (25 de junio de 1932)


... Así es como piensa Lupe Vélez, actualmente en Nueva York, donde se ha convertido en la mayor atracción en varios kilómetros a la redonda.

Es cierto que cuenta a su favor con una serie de ventajosos atractivos naturales de los que muchas carecemos, pero también es cierto que han existido mujeres mucho más bellas que únicamente salieron del coro al casarse o al morir.

Sus pestañas, tan largas que casi puede sentarse en ellas, y un par de piernas que cobran vida y sentido cuando acompañan a su voz baja y de excitante calidad sus imitaciones (que no son más que animadas caricaturas), provocan una tan atractiva conjunción que de no ser así, difícilmente hubiera llevado tanta gente al teatro. Pero todo esto que el público percibe es difícil de fotografíar o de explicar con palabras. Es algo que ella es y que ofrece. Algo que atrae tanto al ascensorista como al gerente del banco, lo mismo a la chica de sociedad que al ama de casa común y corriente. Si usted alguna vez en su vida ha visto una muchacha sin pretensiones, comportándose tal cual es, gozando e invitando a todo el mundo a la fiesta, esa muchacha es Lupe. Nunca ha actuado en su vida. Y ese es su secreto.


Elizabeth Dickson en La muchacha con un talento, publicada en Collier's, the national weekly magazine, el 25 de junio de 1932.

La ilustración corresponde a la portada de la edición del 25 de junio de 1932 de Collier's.

sábado, 14 de junio de 2014

EL ALA ROTA, según el diario ABC de Madrid


 Cuando creíamos hallarnos ante un nuevo film que exalta las proezas aviatorias de los caballeros del aire, nos encontramos nuevamente con nuestros viejos conocidos: el rico estanciero, la heredera inquieta y suspirante de amor, el audaz aventurero sentimental y cínico y el imprescindible galán, cuya misión es conquistar a la estrella para toda la vida.

En un ambiente del oeste, de la frontera méjicoamericana, se desarrolla a través de inocentes intrigas y aventuras -a las que no faltan los matices humorísticos-, el convencional idilio de la juvenil pareja, bajo el claro de luna y la clásica serenata con música de guitarra. Para mayor pintoresquismo, los personajes mantienen un diálogo bilingüe que les permite expresar sus sentimientos en inglés y en ese español marca exclusiva de Hollywood.

Por cuanto queda indicado, la nueva película lanzada al mercado no añadirá prestigio a la Paramount, que en esta oportunidad se ha limitado a reproducir en la pantalla un viejo clisé, siquiera éste sirva para mostrarnos la sugestiva gracia y movilidad de Lupe Vélez y los recursos expresivos de los excelentes actores Leo Carrillo y Melvyn Douglas.


J. C. V., publicado en el diario ABC de Madrid, el 14 de junio de 1933. (Página 44)
 
La ilustración corresponde a un fragmento de la cartelera cinematográfica tal y como se publicó en el mismo diario, el 11 de junio de 1933.

miércoles, 11 de junio de 2014

Edward Steichen: Las fotografías de Lupe Vélez en VANITY FAIR

 
En la edición correspondiente a Junio de 1932, la revista Vanity Fair publicó un estudio fotográfico que Edward Steichen hizo de Lupe Vélez. Para entonces él ya era uno de los fotógrafos más reputados. Aunque nació en Luxemburgo, llegó a los Estados Unidos con apenas dos años de edad, en 1881. Muy joven se inició en la fotografía y la pintura, pero se consideraba a sí mismo más bien un pintor. Participó en la primera guerra mundial al frente del grupo de retratistas que recogieron un testimonio visual del conflicto. En 1920, quemó todas sus pinturas y declaró que: "Ahora ya no me preocupo más por considerar a la fotografía como un forma del arte. Creo que potencialmente es el mejor medio para que el propio hombre se explique a sí mismo y a sus congéneres."

Su obra incluye retratos de celebridades que van desde políticos como Winston Churchill hasta millonarios como los Rockefeller, desde deportistas como los boxeadores Jack Dempsey y Gene Tunney, hasta escritores como Eugene O'Neill y H. G. Wells o la "familia real" del teatro estadounidense: los Barrymore, así como Charles Chaplin y Norma Shearer. Junto a todos esos trabajos, siempre se ha considerado su estudio de Lupe Vélez como uno de los más significativos. Previamente ya la había fotografiado en 1928, cuando ella estaba recién llegada a Hollywood, logrando la que tal vez sea su imagen más famosa fuera de la pantalla, misma que se encuentra en exposición permanente en el Instituto para las artes de Minneapolis.
 
Antes de eso, Vanity Fair también publicó en 1930 otra foto de Lupe por Steichen, quien la aprovecharía para una elaborada doble exposición en la que Conrad Veidt aparece difuminado y sobrepuesto a ella en el fondo. Fue hasta 1935 que realizó el estudio con Dolores del Río, también para Vanity Fair. El artista siempre mostró su preferencia por fotografiar a Lupe más que a ésta.
 
 
Jules Etienne

Las fotografías de Lupe Vélez se publicaron en la edición de 1932 de Vanity Fair, la que se encuentra al tope, en tanto que al otra apareció en julio de 1930.

sábado, 7 de junio de 2014

LA SEÑORITA CICLÓN (The Girl from Mexico), según Robert Parish


Los productores Robert Sisk y Lionel Houser, de RKO, y el guionista Joseph A. Fields, urdieron una comedia absurda de corte popular como vehículo para Lupe, y el resultado fue La señorita ciclón (The Girl from Mexico), que para sorpresa de todos, no sólo fue un éxito financiero más allá de las expectativas, sino que también pavimentó el camino para el nicho permanente de Lupe en la historia del cine como la extravagante y testaruda estrella del serial de Carmelita (Mexican Spitfire).
 
La señorita ciclón estableció todos los ingredientes básicos y los caracteres del reparto para lo que con posterioridad se convertiría en una serie. Un publicista de Manhattan, Donald Woods, es enviado a localizar una cantante mexicana para el programa radiofónico de un cliente. Lupe llama su atención, y él cubre una fianza de diez mil dólares garantizando tanto su empleo como una conducta apropiada mientras se encuentre en los Estados Unidos. Como era natural, la irreprimible Lupe se la pasa riñendo desde la aduana al atravesar la frontera; grita hasta quedarse ronca en los juegos de baseball y en la lucha libre; coquetea con Woods ante la molestia de su melindrosa prometida, Linda Hayes; y, en pocas palabras, es una metiche. Sólo el bonachón Matt (Leon Errol), tío de Woods, toma partido por Lupe. Él advierte que ella es así de espontánea y asume que su sobrino la escogerá como esposa -lo que eventualmente sucede. La señorita ciclón fue etiquetada con desprecio de ser "estridente, arrebatada, sin sentido, comedia de slapstick", por la crítica seria. Pero resultó un entretenimiento superficial muy satisfactorio para las audiencias de esa época. Lupe se prodiga más que nunca como los fuegos artificiales de las ferias mexicanas, chillando como perico, parloteando a ratos con expresiones coloquiales en español, ininteligibles (al menos para las audiencias norteamericanas), que se mezclan con un inglés atropellado, tarareando trozos de canciones e interpretando bailes latinos aunque no sea la ocasión para hacerlo.
 
Lupe interactúa las secuencias de slapstick con Errol a tal grado y con un entusiasmo descarado, que Hal Roach, su antiguo jefe en la Metro, se habría puesto de pie para aplaudir y aprobar lo visto en el set. Un aspecto interesante, es que La señorita ciclón contiene muy pocos acercamientos de la cámara a la ahora pelirroja Lupe. El fotógrafo del estudio, James MacKenzie, quien tendría a su cargo la mayoría de los roles de Lupe en la RKO, observó que a pesar de su complexión morena, las facciones latinas de Lupe eran difíciles de capturar en los acercamientos sin mostrar ángulos desfavorables.
 
El responsable del estudio, George Schaefer, estaba tan complacido con las exhibiciones iniciales de La señorita ciclón, que de inmediato negoció un contrato con Lupe (...) que le permitiría mantener su costoso tren de vida al estilo California.
 

James Robert Parish en The RKO Gals, (páginas 616 y 617).
The Girl from Mexico se estrenó en el cine Rialto, de Nueva York, el 7 de junio de 1939. En la ciudad de México, el 18 de agosto del mismo año, en el cine Olimpia.

(Traducido del inglés por Jules Etienne)
 
Las ilustraciones son de Lupe Vélez en una escena de la película y un fotograma de ella con Leon Errol en La Señorita Ciclón (The Girl from Mexico, 1939)

miércoles, 28 de mayo de 2014

Del sueño a la pesadilla: UNA FIESTA EN HOLLYWOOD (Hollywood Party, 1934)



En medio de aquel caos que incluía leones y la primera aparición del ratón Miguelito en colores, presentando un dibujo animado de Walt Disney que era algo así como la versión golosina del caballo de Troya titulado Los soldados de chocolate, se sumaba la alegre aportación de Lupe, luciendo un vestuario espectacular y contando con la complicidad de El gordo y el Flaco, luego de que entablaban su propia batalla estrellándose huevos en la barra de un bar. Como era de suponerse, en la Metro no le encontraban pies ni cabeza a semejante desbarajuste, y fue por eso que Eddie Mannix, quien tenía la fama de ser uno de sus concertadores más solventes, citó a Allan Dwan para mostrarle el material y conocer su opinión.

- ¿Qué piensas de la película? -le preguntó Mannix sin rodeos, cuando finalizó la proyección. Dwan titubeó un poco y respondió casi al azar:

- Es una pesadilla.

- ¡Un genio! ¡Por fin tenemos un genio! -exclamó una voz desde el anonimato de la oscuridad. Cuando se encendieron las luces, Dwan se percató de que quien lo había llamado genio era el propio Louis B. Mayer, que agregó:

- Eso es exactamente lo que vimos, una pesadilla. Hemos hecho una pesadilla.

En primera instancia Dwan se sintió intimidado por la mirada de Mayer.

- ¿Y qué vamos a hacer con esta pesadilla?

- Jimmy Durante es quien aparece en toda la película. Lo que hemos visto es lo que él ha soñado y no tenemos que relacionarlo de manera lógica puesto que se trata de un sueño.

- ¡Ajá! Ya entiendo. Maravilloso. Me parece maravilloso. ¿Con qué pretexto vamos a ponerlo a soñar si se supone que va a ir a una fiesta?

- Podría estar soñando mientras espera a que su esposa termine de arreglarse. ¿Usted ha tenido que esperar alguna vez a su esposa?

- Creo que es una gran idea -y se volvió para dirigirse a Mannix-. Hagan todo lo que sea necesario para ponerle punto final a esto.

A final de cuentas, la propia esposa de Durante le prestaría un trozo de la realidad a la película al interpretarse a sí misma. Él se quedaba dormido leyendo las aventuras de Tarzán porque en una escena que se pretendía en la selva, Lupe respondía al nombre de Jane -papel que nunca hizo al lado de Weissmuller-. En el parlamento final, la señora Durante despertaba a su marido para apurarlo porque: "No quiero llegar tarde a la fiesta de Lupe Vélez".
 

Jules Etienne
 
La imagen corresponde a Jimmy Durante y Lupe Vélez en un fotograma coloreado por Claroscureaux, de la película Una fiesta en Hollywood (Hollywood Party, 1934).

lunes, 26 de mayo de 2014

UNA FIESTA EN HOLLYWOOD: La pesadilla de Jimmy Durante


Una fiesta en Hollywood, la película que se exhibe ahora en el Rialto, es probable que haya sido muy divertida cuando se filmaba, pero al llegar a la pantalla no es poca la decepción. En cierto momento es rescatada por Walt Disney, quien contribuye a la mezcolanza con su dibujo animado en color llamado Los soldados de chocolate. Sin embargo, los señores Laurel y Hardy, con la ayuda de la impetuosa Lupe Vélez, provocan verdaderas carcajadas al ponerse a romper huevos en forma disparatada.

También Charles Butterworth obtiene el mayor provecho de sus escasas oportunidades, pero Jimmy Durante como el gran Scharzan o como él mismo, no resulta gracioso, excepto en las escenas en las que se enfrenta a un león. Tampoco las payasadas de Jack Pearl resultan al menos ligeramente cómicas.

Todo el asunto se refiere a un sueño relacionado con una fiesta de Hollywood. Al final se entiende que se trata de una pesadilla de Durante ocasionada por la lectura de un libro sobre Tarzán. La película incluye muchas canciones pero ninguna de ellas memorable, excepto la que acompaña la contribución del señor Disney.

Un episodio que vale el vistazo es aquel del mayordomo golpeando al señor Hardy en la cabeza cada vez que se atreve a llamar con el inusual timbre de la puerta. Polly Moran también hace un esfuerzo, pero su tarea es ingrata.

Mordaunt Hall en The New York Times, publicado el 26 de mayo de 1934.

(Traducido del inglés por Jules Etienne)

sábado, 24 de mayo de 2014

The Girl From Mexico: LA SEÑORITA CICLÓN en Variety


Sobreponiéndose a una mediocre historia, La señorita ciclón tiene un magnífico reparto, una excelente dirección y una buena producción general que hacen sobrepasar su costo. Parece también que va a ayudar a Lupe Vélez recuperar el terreno perdido, por más que en su regreso al cine le hayan dado un papel un poco bobo y con muy pocas variaciones.

La señorita Vélez tiene toda la libertad posible: hace muecas, canta (sólo por momentos), baila y, particularmente, muestra un talento de primera para la comedia en su usual estilo tempestuoso. Resulta la compañera perfecta para Errol, con el cual tiene algunos excelentes momentos cómicos.

Publicado en Variety el 24 de mayo de 1939.
 
(Traducido del inglés por Gabriel Ramírez)


Las ilustraciones corresponden a una escena de la película La señorita ciclón
(The Girl from Mexico, 1939) y a la portada de Variety del 24 de mayo de 1939.

Varias escenas de la película pueden ser vistas en

jueves, 15 de mayo de 2014

LUPE VÉLEZ LE ROBA TODAS LAS ESCENAS A RAMÓN NOVARRO: Variety


Esta es la historia que Metro presentó a los censores de Nueva York y que objetaron tanto. El tema, por principio, tampoco gustó al comité encargado de usar las tijeras, el cual insistió en cortar ciertas situaciones del film. Tuvieran o no razón los censores, Raza de bronce está muy por debajo del nivel medio como entretenimiento, a pesar de que toda la producción ha sido cuidadosamente elaborada. El argumento, basado en el premio Pulitzer de 1929, seguramente se lee mejor de lo que se ve en la pantalla.

Para empezar, la imitación del acento indio, principalmente por Novarro, deja mucho que desear. La mayor parte del tiempo, la estrella suena como Maurice Chevalier. En otros momentos, su pronunciación está más cerca de Harry Burnsish. Lupe Vélez, además de que se roba todas las escenas del film, está más eficaz que él en lo que se refiere al manejo de los diálogos (...)

La mezcla de razas es rara vez abordada por el cine y si a esto se añade que la india humilla a su esposo con su amante blanco, (se comprende por qué) la película ha sido cortada en muchas escenas, incluyendo las de la casa que mantiene la india en las afueras del pueblo y las de la montaña donde convive con quien va a ser su esposo. Originalmente existía también una secuencia en la que la muchacha pasaba la noche con su novio en el bosque y que también fue omitida.

Char en Variety, publicado el 15 de mayo de 1934.

(Traducido del inglés por Gabriel Ramírez)

La ilustración corresponde a Lupe Vélez y Ramón Novarro en un fotograma de una de las escenas suprimidas por la censura en Raza de bronce (Laughing Boy, 1934).

domingo, 11 de mayo de 2014

El estreno de RAZA DE BRONCE (Laughing Boy) hace ochenta años


Existe una notoria discrepancia en cuanto a la fecha de estreno de Muchacho sonriente (Laughing Boy), que en México fue exhibida bajo el título Raza de bronce. En todos los sitios de internet -sin excepción-, empezando por Theiapolis Cinema, especializado en los estrenos de películas en Estados Unidos, y secundado por IMDB (Internet Movie Data Base), que suele ser muy certero, y otros más como Wikipedia y hasta el poco confiable Facebook de la propia cinta, coinciden en señalar el 13 de abril de 1934, sin consignar en qué ciudad ni el nombre de la sala. Por el contrario, en un par de biografías bien documentadas de Ramón Novarro: A Biography of the Silent Film Idol, 1899-1968, de Allan R. Ellenberger y Beyond Paradise: the Life of Ramon Novarro, de André Soares, publicadas en 1999 y 2002, respectivamente, señalan el 11 de mayo de 1934 en el cine Metropolitan, de Brooklyn, en Nueva York. En cuanto a la fecha de estreno en México no existe confusión alguna, tuvo lugar el 29 de agosto del mismo año, en el cine Balmori.

Desafortunadamente, como advierte Soares (página 196): "Era la primera vez en la que un trabajo de Novarro no tenía una première en Broadway. El New York Times ni siquiera se molestó en criticar la película, y aquellas otras publicaciones que lo hicieron, fueron unánimes en su rechazo al guión, la dirección y, en esta ocasión, su estrella (sólo Lupe Vélez fue motivo de elogios)." Ante la imposibilidad de acudir al archivo del New York Times para verificar la información -debido a que su acceso se ha restringido-, en tanto que Variety publicó la nota correspondiente hasta el 15 de mayo, parece obvio que la información incluida en ambas biografías es correcta.

Sin embargo, de algún lugar debe provenir la fecha del 13 de abril. Coligo entonces que es probable se haya proyectado en Los Ángeles antes que en Nueva York, y se haya retirado de la sala para posponer su estreno, ya que la película fue objetada por la implacable censura, como lo señala Gabriel Ramírez en su biografía Lupe Vélez, la mexicana que escupía fuego: "Todo pareció conspirar contra el buen éxito del film, que fue exhibido a mediados de 1934, después de enfrentar una batalla final. Lo que ocurrió fue que, de pronto, una corriente purificadora pareció circular por todo Estados Unidos y algunos emprendedores ciudadanos supieron que se tenía que respetar lo que las mayorías exigían. La gente del cine así lo entendió y no fue difícil convencerlos de que si no se complacía a la conciencia puritana que un buen día se despertó añorando la moral colectiva de los buenos tiempos idos, haría sentir con su ausencia en las taquillas la ruina de la industria. Mecanismos para cumplir con tales demandas existieron muchos, pero ninguno como la recién creada Liga Nacional de la Decencia (de origen católico, pero a la que no tardaron en unirse incluso los metodistas, aliados eternos e incondicionales de los grandes negocios), que habían ya iniciado su entusiasta cruzada contra las producciones incultas, indecentes e ignominiosas. El inefable Hays tomó el estandarte y todos los films fueron sometidos a juntas censoras, por más que se dudara de la eficacia de dichas juntas, ya que las legislaciones de cada estado diferían entre sí. Raza de bronce, que acabaría siendo una película de la que Van Dyke no quiso nunca hablar, se enfrentó a los censores de la Liga y al concluir su proyección exigieron 30 minutos de cortes por razones raciales y sexuales." (Página 97).

Supongo que la versión que se proyectó en abril debió incluir la media hora de pietaje que eliminaron para su posterior exhibición comercial. No encuentro otra explicación. De manera que hoy domingo se cumplen ochenta años de su estreno.
 
 
Jules Etienne

viernes, 9 de mayo de 2014

CUANDO A MUCHACHO SONRIENTE LE BORRARON LA SONRISA

 
(Fragmento del capítulo 13: Tarzán, el hombre monógamo)

- Ya estoy harto de escenas con sujetos que ni siquiera entienden lo que se les está diciendo –se quejó Novarro.
 
 Se encontraban en el remolque asignado a Lupe como su camerino. En una esquina se podía ver la imagen de la virgen de Guadalupe y a su lado un recorte de periódico cuyo encabezado se ocupaba de la boda de Tarzán con “la hermosa estrella mexicana Lupe Vélez”. Sobre el tocador una fotografía de Weissmuller ataviado como capitán con la camisa desabotonada en su parte superior, sobre la cubierta del velero al que le había cambiado el nombre de Chula por el de Santa Guadalupe, como una forma de halagarla. Ni siquiera en el interior del remolque podían engañar al puto frío que se colaba por las rendijas y atizaba el enfado de Novarro. Lupe estaba vestida como india navajo aunque se cubría con un grueso abrigo en lo que esperaba su llamado. Miró con tristeza mal disimulada a Novarro, quien no se había despojado de la ridícula peluca negra requerida para caracterizar a Muchacho Sonriente y lamentó que no estuvieran disfrutando el que había sido uno de sus sueños: que ambos coincidieran en una película. Le ofreció una taza de café y Novarro la aceptó de mala gana.
 
- Nunca te había visto así –acotó con una dulzura inusual en ella. Él alzó su mano derecha y a manera de respuesta hizo un gesto con el que pretendía expresarle que no importaba.
 
- El problema es que como ellos no hablan inglés no comprenden sus propios diálogos. Se los aprenden de memoria pero se nota que no saben lo que están diciendo.
 
Lupe acarició su rostro y le obsequió una de sus miradas demoledoras que si Novarro no hubiera sido homosexual le habría hecho el amor en ese momento, sin preámbulos y sin prejuicios.
 
 
Jules Etienne
 
La ilustración corresponde a Ramón Novarro y Lupe Vélez en un fotograma de la película Raza de bronce (Laughing Boy, 1934).

miércoles, 7 de mayo de 2014

Lupe Vélez y Ramón Novarro actuaron con indios navajos en RAZA DE BRONCE (Laughing Boy)

"Novarro y Lupe encabezarían un reparto en el que alternarían con indios auténticos que no hablaban inglés."

Carl Laemmle había adquirido para Universal los derechos de la novela El Muchacho Sonriente, de Oliver LaFarge, que obtuvo el Premio Pulitzer en 1929. El guión se les encomendó al joven John Huston y a William Wyler, cuando éste realizaba La Tormenta, con Lupe Vélez y el propio Huston en un papel menor. Sin embargo, el drama de una pareja de indios navajos sometida al infortunio fue archivado por su productor y con posterioridad cedido a la Metro, que tenía bajo contrato tanto a Ramón Novarro como a Lupe, a quienes se les designó como la pareja protagónica. La cinta estaría a cargo de Woody Van Dyke, para compensarlo por la cancelación de un proyecto suyo para filmar en Centroamérica y de paso aprovechar su experiencia trabajando con los habitantes reales de los lugares en los que se desarrollaban las tramas. Además, había dirigido previamente tanto a Novarro en El Pagano como a Lupe en Bajo el Cielo de Cuba. Todo tenía los visos de un buen plan.
 
Sin embargo, Van Dyke se había empecinado desde un principio en no emplear actores profesionales sino únicamente a navajos auténticos. Los productores se opusieron a lo que consideraron una idea descabellada puesto que se requería de nombres reconocidos por el público para tener alguna posibilidad de éxito en taquilla, de manera que se llegó a una solución intermedia, Novarro y Lupe encabezarían un reparto en el que alternarían con indios auténticos que no hablaban inglés: Camina Sola, Paloma Blanca, Halcón Nocturno, Caballo Amarillo, Flor Blanca, Venado del Verano y los jefes Pájaro de Trueno y Oso Parado.
 
 Jules Etienne
 
La ilustración corresponde a un fotograma de Ramón Novarro y el jefe Pájaro de Trueno en la película Raza de bronce (Laughing Boy, 1934)

martes, 6 de mayo de 2014

Angela Aleiss: LA IMAGEN DEL INDIO SEGÚN EL HOMBRE BLANCO

 
La historia de Muchacho Sonriente, guerrero navajo, y su amor por Muchacha Esbelta, una mujer del mismo clan, se aferra al dilema cultural entre el mundo de los blancos y el de los indios. Muchacho Sonriente ha sido criado a la manera tradicional de los navajos y no tiene contacto con la civilización: en agudo contraste con la educada Muchacha Esbelta, cuyos favores sexuales hacia un codicioso hombre blanco le proporcionan comodidad material a su propio matrimonio. En la película, Muchacho Sonriente descubre a su esposa navajo en los brazos de su amante blanco, y al disparar una flecha contra él acaba matándola a ella por accidente. Apesadumbrado, el indio regresa con su tribu, jurando que nunca más abandonará su vida tradicional de navajo.

Inicialmente Universal Pictures trató de adaptar a la pantalla la trágica historia que cuenta la novela de La Farge, con John Huston como guionista y William Wyler su director. La Farge revisó cabalmente el guión y les advirtió que los turistas del suroeste estaban bien familiarizados con los ceremoniales navajos. "Así es de que más les vale plantearlos de la manera correcta". No tardaron en inundar el estudio con cartas por parte de las agencias indias, grupos cívicos y educadores religiosos, expresando su preocupación por el asunto. B. D. Weeks, presidente de un colegio bautista en Oklahoma, arremetió contra la industria cinematográfica por su absoluta ignorancia en la materia: "(Esas películas sobre la corrupción de los indios por el hombre blanco) son un pésimo reflejo de los pieles rojas y los abaratan ante los ojos del mundo", amenazó tronante. Después exigió a Will Hayes (cabeza de la oficina que regulaba la censura en la industria cinematográfica) que tomara cartas en el asunto para evitar que se fuera a perjudicar a los indios. Aunque desde dicha oficina respondieron que esos "defensores" preocupados por el bienestar de los indios estaban "más interesados en mantener los hechos fuera de la pantalla que en proteger en realidad a los pobres indios". Como consecuencia, Universal optó por desistir del proyecto.

Este párrafo forma parte del libro Making the white man's Indian: native American and Hollywood movies, de Angela Aleiss.

(Traducido del inglés por Jules Etienne)

La ilustración corresponde a la portada de la primera edición de Laughing Boy (Muchacho sonriente), de Oliver La Farge, publicada en 1929.

lunes, 5 de mayo de 2014

RAZA DE BRONCE: una premonición de Lupe Vélez

(Fragmento del capítulo 4: Y se hizo el sonido)
 
- Un día, Ramón, tú y yo vamos a hacer juntos una película.
 
Novarro jamás lo dudó. Sabía que Lupe poseía el envidiable don de realizar lo imaginado. Cuando concebía una idea era más probable que lograra concretarla a sacársela de la cabeza. A la distancia vieron el antiguo faro de Punta Loma vigilando la entrada a la bahía de San Diego. Los barcos parecían miniaturas bajo un sol rotundo. La razón por la que a Novarro no le agradaba navegar era que solía marearse con facilidad y si bien Lupe tampoco tenía una personalidad marina, nunca dejó de sentirse exaltada ante el mar. Con ese mismo candor exultante con el que encaraba la vida, nunca perdía su capacidad de asombro: el rumor de las olas, el aroma salado de la brisa, el color de sus espejismos, cuando el sol  confunde al cielo y el mar para percibir ese aliento insólito que refrescaba su rostro. Había crecido en un polvoriento San Luis Potosí, más tarde se fue a estudiar a San Antonio para regresar al lado de su familia en el altiplano de la ciudad de México. No había tenido la oportunidad de vivir en la proximidad del mar. Y aunque prefería evitar los vaivenes del oleaje, coincidía con Novarro en que su horizonte es ilimitado. Era como si desde esa perspectiva el mundo fuera más ancho y menos ajeno.
 
 
Jules Etienne

La ilustración corresponde a una fotografía poco conocida de Lupe Vélez que se subasta en un sitio especializado en la materia garantizando su autenticidad. Fue tomada en 1928.

domingo, 4 de mayo de 2014

Estreno en México de LA VERDAD DESNUDA


La verdad desnuda se estrenó en Nueva York el 16 de diciembre de 1932, en el cine Mayfair, que era operado por la propia compañía productora de la película: RKO Pictures, mientras que en la ciudad de México su estreno tuvo lugar el 4 de mayo de 1933.

Durante su rodaje, había conservado como título original el mismo de la obra de David Freedman en que se basaba: Fantasma de la fama (Phantom Fame), pero una vez que alcanzó la fase final de producción, decidieron modificar su nombre por el de La verdad desnuda (The-Half Naked Truth), con el que se le conoce hasta la fecha.

Vale la pena señalar el detalle de que en México la película se estrenó en el cine Palacio, el mismo en el que también se habían exhibido con anterioridad varias de las películas protagonizadas por Lupe Vélez, como había sido el caso de El Gaucho (The Gaucho), en 1928; Canción de amor (Lady of the Pavements), en 1929; La tigresa rosa (Tiger Rose), en 1930; El puerto del infierno (Hell Harbor), Oriente es occidente (versión hispana de East is West) y El prófugo, (The Squaw Man), las tres en 1931; para llegar, en 1933, a La verdad desnuda. De manera que a esa sala de cine bien se le pudo denominar como el Palacio de Lupe Vélez.

Hoy se cumplen 81 años del estreno en la capital mexicana de La verdad desnuda.


Jules Etienne

La ilustración corresponde a una fotografía de la fachada del RKO Mayfair Theatre de Nueva York, en 1932, año del estreno de La verdad desnuda (The Half-Naked Truth).