sábado, 31 de diciembre de 2016

LA VERDAD DESNUDA según el New York Times

 
Aunque se había estrenado desde el 16 de diciembre en el cine Mayfair, propiedad de RKO Pictures, que era la compañía productora de La verdad desnuda (The Half-Naked Truth, 1932), película dirigida por Gregory LaCava, por alguna razón la crítica correspondiente apareció publicada en el New York Times hasta el día último del año, el 31 de diciembre de 1932.

"Un extenso pasquín sobre el culto a la celebridad, La verdad desnuda estelarizada por Lee Tracy como un merolico de feria y Lupe Vélez como una bailarina. Tratando de alcanzar la luna, Tracy hace pasar a Lupe como una exótica princesa extranjera y se las arregla para cubrir con ese paño los ojos de todo Manhattan. Ahora "famosa por ser famosa", Lupe es contratada por Frank Morgan, quienes un empresario del tipo Ziegfeld. Cuando el fraude se revela, Tracy retorna a las ferias, con Lupe (quien está enamorada de él desde el primer rollo de la película) a su lado.
...
La verdad desnuda contiene grandes dosis de buen humor, basada en incidentes contenidos en el libro de David Freeman: una recopilación de anécdotas del difunto agente de prensa Harry Reichenbach. El ritmo del relato es fluido y Lee Tracy como el publicista maravilla, ofrece una caracterización imaginativa y plena de energía, aunque tal vez la película hubiera resultado mejor si los productores se hubieran apegado más a la historia real eliminando algunas de las extravagancias que aparecen en la pantalla. El episodio del león dentro de la caja de madera, que todos suponen contiene un piano y que es llevado al cuarto del hotel, es sin duda efectivo, pero no cabe duda que hubiera sido más gracioso de haberse filmado tal y como ocurrió.
...
La vital presencia de Lupe Vélez resulta admirable en el papel de Teresita."

Mordaunt Hall, publicado en el New York Times el 31 de diciembre de 1932.
 
Las fotografías corresponden a Lupe Vélez y Lee Tracy en una escena de la película, al cine Mayfair en Nueva York y a Lupe Vélez caracterizada como Teresita. 

viernes, 30 de diciembre de 2016

LA VERDAD DESNUDA: la mejor película de Lupe Vélez


Fue así, de esta manera, surgiendo entre líneas en el guión y contra los convencionalismos de la trama, que La Cava conseguiría de Lupe y su personaje Teresita, la primera imagen verdadera de lo que ella llegaría a convertirse siete años después para la historia del cine. Tratándose de los primeros bocetos, la imagen cinematográfica se mostraba aún borrosa y algo tímida, pero no cabía duda de que definitivamente era la que Lupe quiso siempre proyectar para hacer creer que así era realmente. Al final, admitiría que nunca como en La verdad desnuda se había divertido tanto disfrutando un papel que le gustó caracterizar porque sencillamente se trataba de alguien que era como ella misma.

El guión, de Corey Ford y Bartlett Cormack, estaba basado en una historia de Ben Markson y H. N. Swanson libremente adaptada del reciente éxito de librería, Phantom Fame, un compendio de la vida y milagros de Harry Reichenbach escrito por David Freedman (...)

Pero el film no pretendió para nada llevar al cine la biografía de este pionero desconocido, sino simplemente utilizar algunas de sus anécdotas y chismes para poderle dar cuerpo a una historia rica en situaciones y personajes inteligentemente observados. Con el paso del tiempo, La verdad desnuda parace haber llegado a convertirse en una de las mejores comedias de LaCava y, casi con seguridad, en el mejor film de Lupe. En esta divertida crónica de costumbres y crítica amable del submundo teatral neoyorquino de principios de los treinta, Lupe dejaba por fin de metamorfosearse para comenzar una transmutación que la aproximaría a su personaje con una semejanza que llegaba a la identidad más defintiva. Al mismo tiempo que esto ocurría, empezaba la parodia y la burla de sí misma; o para todo caso, de la Lupe Vélez pública que a ella le gustaba mostrar que era y que con tanto esmero había ido creando desde su llegada a Hollywood. E incluso antes, a decir verdad.


Gabriel Ramírez en Lupe Vélez: la mexicana que escupía fuego, publicado por la Cineteca Nacional de México en 1986.

La ilustración corresponde a Lupe Vélez caracterizando a la balilarina Teresita en un fotograma de la película La verdad desnuda (The Half-Naked Truth, 1932).

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Harry Reichenbach: FANTASMA DE LA FAMA


Harry Reichenbach fue un publicista legendario que se desenvolvió en el mundo de los espectáculos. Entre los nombres más famosos que promovió se cuentan los de Rodolfo Valentino y Gloria Swanson. Uno de sus primeros trabajos fue como representante de una mujer a la que anunciaba como Sobria Sue, porque nunca sonreía. En un teatro de Broadway ofreció mil dólares -que a principios del siglo XX eran una verdadera fortuna-, al comediante que lograra hacerla reír. Lo que no les advirtió era que la dama en cuestión padecía de un cierto tipo de parálisis facial conocida como síndrome de Moebius, que le impedía manifestar la risa.

Luego de fundar su propia empresa de relaciones públicas, en el aparador de una tienda especializada en litografías y reproducciones de cuadros famosos, se topó con el desnudo titulado Amanecer en septiembre, de Paul Émile Chabaud, e hizo un trato con el dueño garantizándole que se venderían las dos mil copias de esa litografía que tenía en bodega. Procedió a denunciarla por su "evidente inmoralidad" con Anthony Comstock, uno de esos exaltados puritanos que encabezaba la organización denominada Sociedad contra el Vicio, en Nueva York, y el mismo día en que lo llevó a mostrarle la imagen contrató a un par de jóvenes para que permanecieran frente al aparador mirando con lascivia la reproducción al momento en que aquel llegara. Como era predecible, un iracundo Comstock, procedió a demandar a ese negocio. Pero no sólo perdió el caso ante la corte, sino que el escándalo atrajo la atención pública sobre la obra en cuestión, de manera que se agotaron sus existencias. Reichenbach se embolsó doscientos dólares de comisión, además de que el original de dicho cuadro acabaría en el Museo Metropolitano de Arte como uno de los ejemplos más notables del arte kitsch.

Tiempo después, también consiguió que uno de los actores que representaba, Francis X. Bushman, fuera contratado para interpretar al villano Massala, la contraparte de Ramón Novarro en Ben Hur, la superproducción más costosa en la historia del cine mudo, mediante un ingenioso truco: cuando tenían la cita con los dirigentes del estudio, llenó sus bolsillos con monedas, las cuales iba arrojando al suelo mientras caminaban, por lo que los transeúntes empezaron a seguirlos para recoger las monedas que caían. Al llegar ante los ejecutivos de la Metro Goldwyn Mayer, una multitud los iba siguiendo y daba la impresión de que Bushman era una figura muy popular.

Sobre ese personaje, peculiar y extravagante, David Freedman escribió un libro biográfico: Fantasma de la fama (Phantom Fame), que sirvió para inspirar el guión de una comedia que la RKO Pictures produjo en 1932, bajo la dirección de Gregory LaCava, con Lee Tracy y Lupe Vélez en los estelares: La verdad desnuda (The Half-Naked Truth).


Jules Etienne

La ilustración corresponde a Lupe Vélez y Lee Tracy en un fotograma de la película La verdad desnuda (The Half-Naked Truth, 1932).

lunes, 26 de diciembre de 2016

Aventuras y desventuras de LA TIGRESA ROSA


La tigresa Rosa (Tiger Rose) fue la primera película totalmente sonora protagonizada por Lupe Vélez. Se trataba de una producción de la Warner Bros., pero como ella se encontraba bajo contrato de exclusividad con United Artists, ambas empresas negociaron su participación. Sería dirigida por George Fitzmaurice con Monte Bell como su pareja romántica. Al lado de ellos también aparecía el famoso perro Rin-Tin-Tin, estrella del cine de aventuras. La revista Variety publicó un comentario sobre su estreno, el primer día del año de 1930, firmado por Land:

Por lo general este tipo de películas recuerda mucho las fórmulas utilizadas por la Warner con Rin-Tin-Tin, aunque aquí el lugar que ocupa el perro es menos importante que cuando Hollywood lo glorificaba, a Rinty (como sus aficionados lo llamaban en la época en que el arte era arte), lo han eliminado de casi toda la película. Ahora simplemente se asoma entre sus patas y le acarician una que otra vez. Ya no salva al tren ni corre millas para rescatar a los marinos de los Estados Unidos.

El golpe melodramático es una persecución en canoas por los rápidos. Los sofisticados se van a reir un poco de lo súbito de estas escenas, del fulminante triunfo en el momento preciso en que todo parece perdido, del final feliz con los amantes flotando en un plácido arroyo, y del policía montado de buen corazón que ayuda a escapar al hombre buscado por asesinato.

Es, como ya dije, un poco anticuado este tipo de leyendas de Manitoba y no ayuda en nada a mejorar las reputaciones de Blue y Lupe Vélez.

En su edición correspondiente al mes de abril de 1930, la revista Continental consignaba un telegrama de felicitación por parte de Lenore Ulric, la actriz que había estrenado la obra de teatro en 1913 y después, en 1923, también interpretó el papel de la joven canadiense Rose en la versión muda de la película. En la misma nota se celebraba el hecho de que Lupe se había adaptado con éxito al medio cinematográfico en Hollywood y al idioma en unos cuantos meses "sin perder un ápice de su personalidad latina, y especialmente mexicana". 

En España se le conoció como La tigresita y fue exibida  en el Rex hasta finales de enero de 1931. La publicidad decía que "Ella era hermosa, bravía y pura. Tenía por amigos al río, la selva, los pájaros y a Rin-Tin-Tin, el fiel perro-lobo. Paz, alegría, inocencia. Un día llegó el progeso, la vía férrea, la inquietud. El drama fue. El amor cantó su romanza. Y, la hermosa amó al hombre perseguido de la justicia, herido por la Fatalidad..." Se le promocionaba como "un precioso film Sonoro y Musical".

Jules Etienne

Las ilustraciones corresponden a un fotograma de La tigresa Rosa, un cartel en inglés de la propia película y otro de La tigresita, que es como se le exhibió en España.

sábado, 24 de diciembre de 2016

LA TIGRESA ROSA inauguró el teatro Beacon de Nueva York


El famoso teatro Beacon de Nueva York -que todavía se encuentra abierto al público en Broadway y figura en el registro de lugares históricos-, fue inaugurado el 24 de diciembre de 1929 con la exhibición de la película La tigresa Rosa (Tiger Rose), protagonizada por Lupe Vélez, Monte Blue y el perro Rin-Tin-Tin. Se trataba de una cinta de aventuras cuya acción transcurre en la provincia canadiense de Manitoba y su protagonista es miembro de la policía montada. Se basaba en la obra teatral homónima de Willard Mack*, sobre la cual ya se había filmado una versión muda en 1923: La tigresa de la zarpa roja.


Originalmente la sala había sido diseñada para la proyección de películas silentes, pero con el advenimiento del cine sonoro se vieron en la necesidad de llevar a cabo modificaciones que retrasaron la fecha original de su apertura, hasta la citada navidad de 1929.

La publicidad de la cinta durante su semana de estreno invitaba al público a recibir el año nuevo con La tigresa Rosa: "Ring in the New Year with Monte Blue and Lupe Vélez in Tiger Rose". En otras salas de Estados Unidos la película se había estado exhibiendo desde el 21 de diciembre.

En México la película se estrenaría hasta el 5 de junio de 1930, en el mismo cine Palacio en cuyas marquesinas ya se había visto brillar el nombre de Lupe Vélez durante las exhibiciones de El gaucho, en enero de 1928, y Canción de amor, en febrero del año siguiente.


Jules Etienne

*Casualmente, cuando Lupe llegó por primera vez a Los Ángeles, fue con la intención de participar en La paloma, una pieza del mismo autor, que dirigía y protagonizaba Richard Bennett. Aunque el contraste entre los 53 años de éste y los dieciocho que por entonces tenía ella, impidieron que se quedara con el papel y fue Dorothy MacKaye la actriz que apareció durante el estreno de la puesta en escena en el teatro Belasco. En 1932, el mismo papel fue interpretado por Dolores del Río en la respectiva versión cinematográfica, que fue dirigida por Herbert Brenon.

lunes, 5 de septiembre de 2016

Estreno de EL PRÓFUGO (The Squaw Man, 1931)


La nueva versión sonora de El prófugo (The Squaw Man), que Cecil B. DeMille había dirigido originalmente en 1913 y por segunda vez en 1918 -ambas, obviamente, versiones mudas-, basada en la obra teatral homónima de Edwin Milton Royle, tuvo en los estelares a Warner Baxter, Eleanor Boardman y Lupe Vélez en el papel de Naturich. Se estrenó el 5 de septiembre de 1931, mientras que en la ciudad de México el jueves 31 de diciembre en el cine Palacio, justo para despedir el año que estaba a punto de terminar.

La película no tuvo una buena recepción ni ante la prensa ni en taquilla, sufrió una pérdida de ciento cincuenta mil dólares respecto a lo invertido en su producción y la crítica fue severa con ella. En Variety subrayaron sus "deficiencias técnicas", aunque algunos de los escasos halagos que obtuvo El Prófugo correspondieron a la presencia de Lupe, como la revista Photoplay decía de ella que: "A pesar de sus escasos diálogos de no más de una docena de palabras, captura simpatías a cada segundo".

Lupe repetía el carácter dramático del personaje que le precedía en el orden cronológico de su filmografía. Tanto a la rusa Katiusha de Resurrección, como a la piel roja Naturich, les correspondía un inevitable destino trágico. Cabría también la acotación de que tuvo lugar un semidesnudo durante la escena en que después de haber permanecido bajo la lluvia se seca ante la hoguera. No hay que pasar por alto que la película fue producida antes de que entrara en vigencia el fatídico código moral impuesto por Will Hayes y que limitó las libertades expresivas de la industria fílmica durante tantos años.


Jules Etienne

domingo, 4 de septiembre de 2016

ERA EL PRIMER DOMINGO DE SEPTIEMBRE...


El viernes 3 de septiembre llegó Lupe a su natal San Luis Potosí para presentarse ese domingo en el teatro de la Paz. Se hospedó en el hotel Progreso acompañada por otros miembros de la compañía teatral: Chucha Camacho -con quien trabajaba en el Lírico-, Ricardo Beltri, Ernesto Finance, y el músico Bilbao. Se percibía una expectación en el ambiente que imbricaba la curiosidad de ver al fenómeno de la paisana adolescente habituada a alborotar a los noctámbulos de la capital con la predecible condena por parte del obispo.
 
Era el año de 1926 y ya llevaba tiempo incubándose el huevo de la serpiente cristera. En algunos puntos vecinos se había desatado el conflicto armado entre los fanáticos religiosos y el ejército federal. Azuzados por el obispo Miguel de la Mora, quien había amenazado con la excomunión a aquellos que desafiaran la voluntad divina acudiendo al espectáculo profano, los miembros de la Liga de la Defensa Católica proclamaron su boicot aspirando con ello al ansiado vacío de la sala. Sus esfuerzos se diluyeron en vano. Sucedió lo mismo de siempre cuando algo se prohíbe: el público asistió desbordando entusiasmo para ver a su coterránea y en plena apoteosis la hicieron que repitiera hasta cuatro veces El anillo del Nibelungo. Paradojas -¿o trampas?- de la fe, mientras ella rezaba antes de subir al escenario, como acostumbraría a hacerlo hasta el fin de sus días, un exaltado obispo agitaba desde el púlpito la impudicia de sus excomuniones.
 
En un discreto rincón de su camerino, frente a una imagen del Sagrado Corazón, se dispuso a orar. Así la encontró el reportero de la revista Adelante -que dirigía el general Saturnino Cedillo-, quien iba con el fin de entrevistarla. “Perturbadora” fue el calificativo que Lupe mereció según el periodista quien –en contraste con aquellos que se suponía eran los piadosos- sonrojaba la pudibunda timidez de su crónica, “nos contentamos con la gracia que nos ha concedido de esta intimidad” para rematar con que “se impuso su arte arrebatador, su juventud radiante”, y pudo llevarse la declaración precisa que había estado buscando desde un principio: "Estoy encantada de que mis paisanos hayan correspondido a mi cariño, era algo que le faltaba a mi carrera porque yo soy de aquí, potosina de nacimiento."
 
Ignacio Medellín, un poeta local, de Valle Umbroso, le dedicó los exaltados versos de Bataclanesca, en los que la describía con el almibarado estilo de aquella época:  

"Tu cuerpo es un tesoro de alabastro
que ascendía el plasticismo de las líneas.
Mis ojos se extasiaron dulcemente
al contemplar aquella maravilla
láctea como la nieve de los Alpes
y hermosa como el mito de Afrodita."   

 Regresaría a la ciudad de México dispuesta a preparar su inminente viaje a Cuba, ya que la habían contratado para una temporada en el legendario teatro Alhambra, aunque guardaba para sí misma la sensación de que el destino de una tiple le resultaba estrecho. Tanto así que inevitablemente se iría, pero no a La Habana puesto que, sin saberlo, Hollywood la estaba esperando.
 
 
Jules Etienne

domingo, 14 de agosto de 2016

El debut de Lupe Vélez en un cortometraje con Charley Chase


Lo que las mujeres hicieron por mí (What Women Did For Me) era el título de la comedia protagonizada por Charley Chase, un cortometraje producido por Hal Roach, en el que tuvo lugar el debut fílmico de Lupe Vélez.
 
Stan Taffel escribió al respecto: "... junto a él esperando curarlo y persuadirlo aparece una joven principiante de dieciocho años en su primer papel en el cine, Lupe Vélez. Se ha dicho que no era más que un bit pero me siento muy afortunado al divulgar que eso es falso. De hecho, ella tiene el principal rol femenino, aunque no sea una participación muy extensa. Interpreta a la hija del decano. Es evidente que la señorita Vélez refleja confianza y la capacidad para desenvolverse en la pantalla; la cámara se enamora de ella."
 

Este corto se estrenaría el 14 de agosto de 1927. De manera que hace 89 años, quienes se encontraban entre los espectadores tuvieron oportunidad de atestiguar la aparición primigenia de Lupe Vélez en el cine.


Jules Etienne

miércoles, 13 de julio de 2016

Lupe Vélez: UN HURACÁN TROPICAL, según la revista Cinelandia


Lupe había echado mano de las mismas armas que utilizara en sus primeros días de bataclana y el resultado no se hizo esperar. Los hechos parecían repetirse con una increíble similitud, con la diferencia de que no cualquier desconocida podía presentarse en el moderno y lujoso Music Box Theatre de Hollywood, perteneciente al circuito de variedad más difícil de penetrar de los Estados Unidos y administrado por el actor y empresario Carter DeHaven. En el transcurso de una semana, el éxito de Lupe era colosal. El público norteamericano había quedado desconcertado, no propiamente ante su deficiente técnica de bailarina y cantante, sino ante la vitalidad fresca de su fogosidad, que "sólo puede compararse a un motor eléctrico de un millón de caballos. ¿Quién la puede detener? ¿Quién puede resistir a un huracán tropical, cargado de millones de voltios y amperios, e impelido por una fuerza invisible pero irresistible?".
 

Gabriel Ramírez en Lupe Vélez: la mexicana que escupía fuego,
y el entrecomillado cita a Martín Rivas en la revista Cinelandia publicada en julio de 1928.

La portada es de la edición en español correspondiente a julio de 1928 de la revista Cinelandia.

domingo, 3 de julio de 2016

CINE RIALTO: el favorito de Lupe Vélez en Nueva York

 
 El Gaucho, película muda en la que Lupe Vélez tuvo su primer rol protagónico, se exhibió en Nueva York en noviembre de 1927 en el cine Liberty. Cuando se estrenó su siguiente trabajo, Bésame (Stand and Deliver), en febrero de 1928, El Gaucho aún permanecía en cartelera sólo que para entonces ya había pasado al cine Rivoli.
 
Durante la temporada de Canción de amor (Lady of the Pavements, 1929), tuvieron lugar intervenciones en vivo de la propia Lupe Vélez,como lo consignaba en The New York Times el crítico Mordaunt Hall:"Cuatro veces al día la señorita Vélez se presenta en el escenario antes de la película. La fascinante, vivaracha e ingeniosa muchacha no parecía consternada en lo absoluto, como lo estaban los miles de espectadores ayer por la tarde".

En las páginas del Columbia Daily Spectator, se escribió que "Los aficionados al cine de Nueva York están seguros, por ejemplo, de disfrutar las payasadas de la Senorita (sic) Velez mucho más que, por decir, Jetta Goudal, o Gloria Swanson, o incluso Dolores del Río. Resulta desafortunado para Jetta Goudal que su personalidad tan peculiar sea fácilmente caricaturizada. Marion Davies se enredó en ese mismo divertimento en Su amante de cartón (The Carboard Lover) y ahora Lupe lo está haciendo en el escenario del Rialto, pero mucho mejor, posiblemente porque lo hace con una gran confianza." Tal y como lo señala esta crónica, Canción de amor se estrenó en el cine Rialto y a partir de entonces esta sala iba a acaparar varios de los estrenos y sus mayores éxitos en la urbe conocida como "la gran manzana".
 
Este cine era denominado con fines publicitarios "El templo de las películas" (Temple of the Motion Picture). En su pantalla se proyectaron diversas películas protagonizadas por Lupe Vélez, además de la ya citada Canción de amor, como sería el caso de Fiesta en Hollywood, la censurada Congo y el gran éxito que representó La señorita ciclón (The Girl From Mexico), al registrar localidades agotadas una noche tras otra a lo largo de tres semanas consecutivas a partir de su estreno el 2 de junio de 1939, lo que de manera sorpresiva le daba nuevo aliento a su carrera para entonces en declive.
 
Sin embargo, el pretexto para la presente crónica es que otro 3 de julio, como hoy, sólo que de 1934, es decir, hace ochenta y dos años, en el cine Rialto se estrenó Pura dinamita (Strictly Dynamite), en la que Jimmy Durante y Lupe Vélez compartieron los créditos estelares y a la que se promovió bajo el lema "Jim-ee and Lup-ee encienden la temperatura".

Jules Etienne

Las ilustraciones corresponden a un fotograma de Canción de amor (Lady of the Pavements, 1929) en el que aparece Lupe Vélez con William Boyd  y Jetta Goudal, una fotografía de la fachada del cine Rialto y a la promoción del estreno de Pura dinamita (Strictly Dynamite) en 1934.

sábado, 25 de junio de 2016

Collier's: LA MUCHACHA CON UN TALENTO (25 de junio de 1932)


... Así es como piensa Lupe Vélez, actualmente en Nueva York, donde se ha convertido en la mayor atracción en varios kilómetros a la redonda.

Es cierto que cuenta a su favor con una serie de ventajosos atractivos naturales de los que muchas carecemos, pero también es cierto que han existido mujeres mucho más bellas que únicamente salieron del coro al casarse o al morir.

Sus pestañas, tan largas que casi puede sentarse en ellas, y un par de piernas que cobran vida y sentido cuando acompañan a su voz baja y de excitante calidad sus imitaciones (que no son más que animadas caricaturas), provocan una tan atractiva conjunción que de no ser así, difícilmente hubiera llevado tanta gente al teatro. Pero todo esto que el público percibe es difícil de fotografíar o de explicar con palabras. Es algo que ella es y que ofrece. Algo que atrae tanto al ascensorista como al gerente del banco, lo mismo a la chica de sociedad que al ama de casa común y corriente. Si usted alguna vez en su vida ha visto una muchacha sin pretensiones, comportándose tal cual es, gozando e invitando a todo el mundo a la fiesta, esa muchacha es Lupe. Nunca ha actuado en su vida. Y ese es su secreto.


Elizabeth Dickson en La muchacha con un talento, publicada en Collier's, the national weekly magazine, el 25 de junio de 1932.

La ilustración corresponde a la portada de la edición del 25 de junio de 1932 de Collier's.

miércoles, 22 de junio de 2016

Lupe Vélez a la conquista de Nueva York en 1932

"Se presentaría en el cine Roxy, para cantar y bailar algunos números musicales de Bajo el Cielo de Cuba."

(Fragmento del capítulo 11: La vida sin Gary)

Como consecuencia de que los ingresos en taquilla seguían disminuyendo, los estudios dispusieron una novedosa estrategia publicitaria, incluyendo entre las obligaciones contractuales de los actores giras con apariciones en vivo para promocionar sus estrenos. Así fue junto con sus inseparables perros, dos chihuahueños llamados Mr. Kelly y Mrs. Murphy, una revitalizada Lupe Vélez se lanzó a la conquista de Nueva York. Se presentaría en el cine Roxy, para cantar y bailar algunos números musicales de Bajo el Cielo de Cuba al término de la proyección. El público, como de costumbre, quedaría deslumbrado por su contagiosa energía con el corolario de un contrato para una serie de funciones en el teatro Palace. Entre los espectadores más entusiastas se contaba un cronista del New York Times, quien afirmaba que además de tempestuosa y atractiva, carecía de ese sentimiento de súbita importancia que atacaba a las estrellas de cine cuando invadían los terrenos del vodevil.* Maní, si te quieres por el pico divertir, cómprame un cucuruchito de maní, alejada de cualquier afectación, hacía todo lo que estaba de su parte para organizar una auténtica fiesta en sus presentaciones, no te acuestes a dormir sin comprarme un cucuruchito de maní. Se había ganado un merecido aplauso tanto por sus bailes y canciones como por sus imitaciones de Gloria Swanson, Dolores del Río y Marlene Dietrich, que el público festejaba con entusiasmo. En cuanto al hecho de que afectaban su popularidad en Hollywood, eso era un asunto que nunca le preocupó. Desde su guarida teatral en Broadway, Florenz Ziegfeld se mantenía al tanto.

La gran novedad que parecía flotar entonces sobre la atmósfera de Manhattan era el Empire State Building, el edificio más alto del mundo que recién se había inaugurado ese primero de mayo. Lupe no iba a privarse de visitarlo, así que una tarde, bajo un avaro sol invernal que no lograba impedir el frío, cubierta por uno de sus ostentosos abrigos de pieles desde los casi cuatrocientos metros de altura en que podía observar la ciudad que parecía habitada por figuras diminutas, se dejó seducir por el  Nueva York de entonces, más amplio, menos ruidoso -antes de que entre el tumulto, las siluetas acabaran extraviando su sombra sobre el pardo asfalto de las calles-, como si la vida fluyera al ritmo del blanco y negro con el que la veía Edward Steichen, quien mejor había capturado la rotunda belleza de Lupe en sus frecuentes estudios fotográficos, el primero de tantos en 1928, hasta lograr en alguno de ellos el hallazgo de un aire misterioso que nimbaba su rostro.

Jules Etienne
 
* La crónica fue publicada en el New York Times el 22 de junio de 1932.

jueves, 16 de junio de 2016

EL TORBELLINO FEMENINO (Redhead From Manhattan): Lupe Vélez y Michael Duane aportan la dosis de comedia


Se trata de un entretenimiento aceptable que puede funcionar como apoyo para cualquier programa doble. Para Lupe Vélez es su primer trabajo en mucho tiempo que no tiene que ver con la serie de Carmelita, la mexicana que escupe fuego, y gracias a la buena dirección de Lew Landers se maneja con un ritmo adecuado.
 
El torbellino femenino es una de esas comedias de enredos con falsas identidades en el que la inquieta Lupe interpreta simultáneamente a dos primas.
 
Las complicaciones que surgen de manera inevitable recurren a una gran variedad de personajes que van desde agentes del FBI y gangsters hasta un productor que odia a las mujeres casadas en sus espectáculos. Los protagonistas quedan demasiado enredados por el intrincado trabajo del guionista Rex Taylor, pero gracias a la señorita Vélez y a Michael Duane hay la suficiente dosis de comedia que le da vida a la película.

 
Rose, publicado en Variety el 16 de junio de 1943

domingo, 29 de mayo de 2016

Variety: EL CAZADOR DE TIGRES es una película que pertenece a Estelle Taylor y Lupe Vélez

 
Las películas con Chaney podrían describirse como aventuras románticas dirigidas y escritas por Tod Browning, con el héroe lleno de cicatrices, tullido o por lo menos amargado, y en un ambiente tan exótico que sólo podría descubrirse con la minuciosa búsqueda en algún Atlas. Casi todos los films de Chaney hacen dinero, unos más que otros, por supuesto. El cazador de tigres, a pesar de su título confuso (Where East Is East) como varios de la fábrica de Chaney, es uno de los mejores. Claro que a uno tiene que gustarle Chaney para aceptar sus películas y, además, ésta es muda.
 
La idea central tiene una base dramática más fuerte que la normal en estas historias que ocurren en los lejanos rincones de Asia. Una bella china, que abandonó a su esposo norteamericano y su hija, regresa años después, aún atractiva, con la intención de conquistar al idealista e ingenuo novio de su hija. La lucha entre la madre y ésta por el afecto del muchacho, son escenas de un realismo sexual de primer orden que tendrán mucho interés para las mujeres. Situaciones como ésta, aparecen ocasionalmente en los tabloides.
 
El papel de Chaney resulta menos importante que los de Estelle Taylor y Lupe Vélez, a quienes pertenece la película. La señorita Taylor ofrece una inquietante actuación. Gracias a unos ingeniosos trucos de maquillaje sus ojos se han vuelto chinos, y eso causará muchos comentarios entre sus admiradores. Es la misma cosa que Theda Bara, sólo que puesta al día.
 
El tema, mejor que cualquier tratamiento del argumento, acapara toda la atención. Desde el instante en que vemos en close-up a un gorila cautivo, cualquier individuo listo entiende fácilmente que el papel del gorila será el de matar a la mujer mala en el momento apropiado.
 
Todo ocurre en Indochina, Chaney atrapa animales salvajes para los circos norteamericanos. Su rostro está marcado por garras de tigres y su credo es la felicidad de su hija. Hay muchos elefantes, chinos, palanquines, selva, barcos fluviales y Lupe Vélez con vestidos reveladores que permiten apreciar sus formas.


Land, publicado en Variety el 29 de mayo de 1929.
 
(Traducido al español por Gabriel Ramírez)

viernes, 27 de mayo de 2016

Del sueño a la pesadilla: UNA FIESTA EN HOLLYWOOD (Hollywood Party, 1934)



En medio de aquel caos que incluía leones y la primera aparición del ratón Miguelito en colores, presentando un dibujo animado de Walt Disney que era algo así como la versión golosina del caballo de Troya titulado Los soldados de chocolate, se sumaba la alegre aportación de Lupe, luciendo un vestuario espectacular y contando con la complicidad de El gordo y el Flaco, luego de que entablaban su propia batalla estrellándose huevos en la barra de un bar. Como era de suponerse, en la Metro no le encontraban pies ni cabeza a semejante desbarajuste, y fue por eso que Eddie Mannix, quien tenía la fama de ser uno de sus concertadores más solventes, citó a Allan Dwan para mostrarle el material y conocer su opinión.

- ¿Qué piensas de la película? -le preguntó Mannix sin rodeos, cuando finalizó la proyección. Dwan titubeó un poco y respondió casi al azar:

- Es una pesadilla.

- ¡Un genio! ¡Por fin tenemos un genio! -exclamó una voz desde el anonimato de la oscuridad. Cuando se encendieron las luces, Dwan se percató de que quien lo había llamado genio era el propio Louis B. Mayer, que agregó:

- Eso es exactamente lo que vimos, una pesadilla. Hemos hecho una pesadilla.

En primera instancia Dwan se sintió intimidado por la mirada de Mayer.

- ¿Y qué vamos a hacer con esta pesadilla?

- Jimmy Durante es quien aparece en toda la película. Lo que hemos visto es lo que él ha soñado y no tenemos que relacionarlo de manera lógica puesto que se trata de un sueño.

- ¡Ajá! Ya entiendo. Maravilloso. Me parece maravilloso. ¿Con qué pretexto vamos a ponerlo a soñar si se supone que va a ir a una fiesta?

- Podría estar soñando mientras espera a que su esposa termine de arreglarse. ¿Usted ha tenido que esperar alguna vez a su esposa?

- Creo que es una gran idea -y se volvió para dirigirse a Mannix-. Hagan todo lo que sea necesario para ponerle punto final a esto.

A final de cuentas, la propia esposa de Durante le prestaría un trozo de la realidad a la película al interpretarse a sí misma. Él se quedaba dormido leyendo las aventuras de Tarzán porque en una escena que se pretendía en la selva, Lupe respondía al nombre de Jane -papel que nunca hizo al lado de Weissmuller-. En el parlamento final, la señora Durante despertaba a su marido para apurarlo porque: "No quiero llegar tarde a la fiesta de Lupe Vélez".
 

Jules Etienne
 
La imagen corresponde a Jimmy Durante y Lupe Vélez en un fotograma coloreado por Claroscureaux, de la película Una fiesta en Hollywood (Hollywood Party, 1934).

jueves, 26 de mayo de 2016

UNA FIESTA EN HOLLYWOOD: La pesadilla de Jimmy Durante


Una fiesta en Hollywood, la película que se exhibe ahora en el Rialto, es probable que haya sido muy divertida cuando se filmaba, pero al llegar a la pantalla no es poca la decepción. En cierto momento es rescatada por Walt Disney, quien contribuye a la mezcolanza con su dibujo animado en color llamado Los soldados de chocolate. Sin embargo, los señores Laurel y Hardy, con la ayuda de la impetuosa Lupe Vélez, provocan verdaderas carcajadas al ponerse a romper huevos en forma disparatada.

También Charles Butterworth obtiene el mayor provecho de sus escasas oportunidades, pero Jimmy Durante como el gran Scharzan o como él mismo, no resulta gracioso, excepto en las escenas en las que se enfrenta a un león. Tampoco las payasadas de Jack Pearl resultan al menos ligeramente cómicas.

Todo el asunto se refiere a un sueño relacionado con una fiesta de Hollywood. Al final se entiende que se trata de una pesadilla de Durante ocasionada por la lectura de un libro sobre Tarzán. La película incluye muchas canciones pero ninguna de ellas memorable, excepto la que acompaña la contribución del señor Disney.

Un episodio que vale el vistazo es aquel del mayordomo golpeando al señor Hardy en la cabeza cada vez que se atreve a llamar con el inusual timbre de la puerta. Polly Moran también hace un esfuerzo, pero su tarea es ingrata.

Mordaunt Hall en The New York Times, publicado el 26 de mayo de 1934.

(Traducido del inglés por Jules Etienne)

martes, 24 de mayo de 2016

The Girl From Mexico: LA SEÑORITA CICLÓN en Variety


Sobreponiéndose a una mediocre historia, La señorita ciclón tiene un magnífico reparto, una excelente dirección y una buena producción general que hacen sobrepasar su costo. Parece también que va a ayudar a Lupe Vélez recuperar el terreno perdido, por más que en su regreso al cine le hayan dado un papel un poco bobo y con muy pocas variaciones.

La señorita Vélez tiene toda la libertad posible: hace muecas, canta (sólo por momentos), baila y, particularmente, muestra un talento de primera para la comedia en su usual estilo tempestuoso. Resulta la compañera perfecta para Errol, con el cual tiene algunos excelentes momentos cómicos.

Publicado en Variety el 24 de mayo de 1939.
 
(Traducido del inglés por Gabriel Ramírez)


Las ilustraciones corresponden a una escena de la película La señorita ciclón
(The Girl from Mexico, 1939) y a la portada de Variety del 24 de mayo de 1939.

Varias escenas de la película pueden ser vistas en

miércoles, 18 de mayo de 2016

Lupe Vélez y Ramón Novarro actuaron con indios navajos en RAZA DE BRONCE (Laughing Boy)

"Novarro y Lupe encabezarían un reparto en el que alternarían con indios auténticos que no hablaban inglés."

Carl Laemmle había adquirido para Universal los derechos de la novela El Muchacho Sonriente, de Oliver LaFarge, que obtuvo el Premio Pulitzer en 1929. El guión se les encomendó al joven John Huston y a William Wyler, cuando éste realizaba La Tormenta, con Lupe Vélez y el propio Huston en un papel menor. Sin embargo, el drama de una pareja de indios navajos sometida al infortunio fue archivado por su productor y con posterioridad cedido a la Metro, que tenía bajo contrato tanto a Ramón Novarro como a Lupe, a quienes se les designó como la pareja protagónica. La cinta estaría a cargo de Woody Van Dyke, para compensarlo por la cancelación de un proyecto suyo para filmar en Centroamérica y de paso aprovechar su experiencia trabajando con los habitantes reales de los lugares en los que se desarrollaban las tramas. Además, había dirigido previamente tanto a Novarro en El Pagano como a Lupe en Bajo el Cielo de Cuba. Todo tenía los visos de un buen plan.
 
Sin embargo, Van Dyke se había empecinado desde un principio en no emplear actores profesionales sino únicamente a navajos auténticos. Los productores se opusieron a lo que consideraron una idea descabellada puesto que se requería de nombres reconocidos por el público para tener alguna posibilidad de éxito en taquilla, de manera que se llegó a una solución intermedia, Novarro y Lupe encabezarían un reparto en el que alternarían con indios auténticos que no hablaban inglés: Camina Sola, Paloma Blanca, Halcón Nocturno, Caballo Amarillo, Flor Blanca, Venado del Verano y los jefes Pájaro de Trueno y Oso Parado.
 
 Jules Etienne
 
La ilustración corresponde a un fotograma de Ramón Novarro y el jefe Pájaro de Trueno en la película Raza de bronce (Laughing Boy, 1934)

domingo, 15 de mayo de 2016

LUPE VÉLEZ LE ROBA TODAS LAS ESCENAS A RAMÓN NOVARRO: Variety





Esta es la historia que Metro presentó a los censores de Nueva York y que objetaron tanto. El tema, por principio, tampoco gustó al comité encargado de usar las tijeras, el cual insistió en cortar ciertas situaciones del film. Tuvieran o no razón los censores, Raza de bronce está muy por debajo del nivel medio como entretenimiento, a pesar de que toda la producción ha sido cuidadosamente elaborada. El argumento, basado en el premio Pulitzer de 1929, seguramente se lee mejor de lo que se ve en la pantalla.

Para empezar, la imitación del acento indio, principalmente por Novarro, deja mucho que desear. La mayor parte del tiempo, la estrella suena como Maurice Chevalier. En otros momentos, su pronunciación está más cerca de Harry Burnsish. Lupe Vélez, además de que se roba todas las escenas del film, está más eficaz que él en lo que se refiere al manejo de los diálogos (...)

La mezcla de razas es rara vez abordada por el cine y si a esto se añade que la india humilla a su esposo con su amante blanco, (se comprende por qué) la película ha sido cortada en muchas escenas, incluyendo las de la casa que mantiene la india en las afueras del pueblo y las de la montaña donde convive con quien va a ser su esposo. Originalmente existía también una secuencia en la que la muchacha pasaba la noche con su novio en el bosque y que también fue omitida.

Char en Variety, publicado el 15 de mayo de 1934.

(Traducido del inglés por Gabriel Ramírez)

La ilustración corresponde a Lupe Vélez y Ramón Novarro en un fotograma de una de las escenas suprimidas por la censura en Raza de bronce (Laughing Boy, 1934).

miércoles, 11 de mayo de 2016

El estreno de RAZA DE BRONCE (Laughing Boy) hace ochenta y dos años


Existe una notoria discrepancia en cuanto a la fecha de estreno de Muchacho sonriente (Laughing Boy), que en México fue exhibida bajo el título Raza de bronce. En todos los sitios de internet -sin excepción-, empezando por Theiapolis Cinema, especializado en los estrenos de películas en Estados Unidos, y secundado por IMDB (Internet Movie Data Base), que suele ser muy certero, y otros más como Wikipedia y hasta el poco confiable Facebook de la propia cinta, coinciden en señalar el 13 de abril de 1934, sin consignar en qué ciudad ni el nombre de la sala. Por el contrario, en un par de biografías bien documentadas de Ramón Novarro: A Biography of the Silent Film Idol, 1899-1968, de Allan R. Ellenberger y Beyond Paradise: the Life of Ramon Novarro, de André Soares, publicadas en 1999 y 2002, respectivamente, señalan el 11 de mayo de 1934 en el cine Metropolitan, de Brooklyn, en Nueva York. En cuanto a la fecha de estreno en México no existe confusión alguna, tuvo lugar el 29 de agosto del mismo año, en el cine Balmori.

Desafortunadamente, como advierte Soares (página 196): "Era la primera vez en la que un trabajo de Novarro no tenía una première en Broadway. El New York Times ni siquiera se molestó en criticar la película, y aquellas otras publicaciones que lo hicieron, fueron unánimes en su rechazo al guión, la dirección y, en esta ocasión, su estrella (sólo Lupe Vélez fue motivo de elogios)." Ante la imposibilidad de acudir al archivo del New York Times para verificar la información -debido a que su acceso se ha restringido-, en tanto que Variety publicó la nota correspondiente hasta el 15 de mayo, parece obvio que la información incluida en ambas biografías es correcta.

Sin embargo, de algún lugar debe provenir la fecha del 13 de abril. Coligo entonces que es probable se haya proyectado en Los Ángeles antes que en Nueva York, y se haya retirado de la sala para posponer su estreno, ya que la película fue objetada por la implacable censura, como lo señala Gabriel Ramírez en su biografía Lupe Vélez, la mexicana que escupía fuego:

"Todo pareció conspirar contra el buen éxito del film, que fue exhibido a mediados de 1934, después de enfrentar una batalla final. Lo que ocurrió fue que, de pronto, una corriente purificadora pareció circular por todo Estados Unidos y algunos emprendedores ciudadanos supieron que se tenía que respetar lo que las mayorías exigían. La gente del cine así lo entendió y no fue difícil convencerlos de que si no se complacía a la conciencia puritana que un buen día se despertó añorando la moral colectiva de los buenos tiempos idos, haría sentir con su ausencia en las taquillas la ruina de la industria. Mecanismos para cumplir con tales demandas existieron muchos, pero ninguno como la recién creada Liga Nacional de la Decencia (de origen católico, pero a la que no tardaron en unirse incluso los metodistas, aliados eternos e incondicionales de los grandes negocios), que habían ya iniciado su entusiasta cruzada contra las producciones incultas, indecentes e ignominiosas. El inefable Hays tomó el estandarte y todos los films fueron sometidos a juntas censoras, por más que se dudara de la eficacia de dichas juntas, ya que las legislaciones de cada estado diferían entre sí. Raza de bronce, que acabaría siendo una película de la que Van Dyke no quiso nunca hablar, se enfrentó a los censores de la Liga y al concluir su proyección exigieron 30 minutos de cortes por razones raciales y sexuales." (Página 97).

Supongo que la versión que se proyectó en abril debió incluir la media hora de pietaje que eliminaron para su posterior exhibición comercial. No encuentro otra explicación. De manera que hoy miércoles se cumple el aniversario ochenta y dos de su estreno.
 
 
Jules Etienne